Ya estás a punto de conocer los sitios más espectaculares que ver en Marrakech, por fin. Pasear por la plaza Jemaa el Fna es un plan que tenías entre ceja y ceja desde hace mucho tiempo. Y ver con tus propios ojos a encantadores de serpientes, contadores de cuentos, aguadores y bailarines animando este punto de encuentro de turistas y locales.

A veces te paras a pensar en lo diferentes que somos unos de otros, a pesar de vivir a escasos kilómetros. Este pensamiento suele venirte a la mente con España y Marruecos, países que comparten el Estrecho de Gibraltar, pero no su cultura y costumbres. Quizás por eso te llama tanto la atención el país de las especias. Por su exotismo, su caos que enamora desde el momento en que pisas suelo africano. Por su ruido, su alboroto, los zocos, el regateo, su gastronomía y los burros de carga conviviendo entre motos, coches y transeúntes que no hacen más que mantener tus cinco sentidos bien alerta.

Ha llegado el momento de oler sus especias, saborear su couscous, tocar el cuero y las alfombras en el zoco, oír la llamada a la oración del muecín y observar una ciudad capaz de sorprenderte, aunque seas una persona muy viajada. Esa capacidad de sorprenderte que te hace seguir cogiendo la maleta con la misma ilusión que en tu primer viaje. Bendita sensación.

 

La plaza Jemaa el Fna es el lugar con más ambiente que ver en Marrakech.
La plaza Jemaa el Fna es el lugar con más ambiente que ver en Marrakech.

 

 

Mapa con los sitios que ver en Marrakech

Antes de pasar a detallarte los sitios que ver en Marrakech, te dejo mi artículo sobre cuánto cuesta un viaje a Marrakech y Essaouira con el presupuesto total de mi escapada de 4 días.

Qué ver en Marrakech

Recorrer la plaza Jemaa el Fna de día y de noche

La plaza Jemaa el Fna es la plaza más famosa que ver en Marrakech. Es un lugar que no deja indiferente a nadie, donde todos tus sentidos se agudizan al máximo. Puestos de zumos naturales recién hechos, contadores de cuentos, acróbatas, bailarines, tatuadores, aguadores… La lista es interminable. Es importante que no des dinero a los encantadores de serpientes ni a los domadores de monos, ya que se lucran de prácticas no responsables con los animales.

El ambiente de esta plaza cambia mucho dependiendo de la hora a la que la visites, así que no olvides recorrerla de día y de noche. Para cenar hay infinidad de puestos de comida local muy barata y músicos callejeros que te contagian el ritmo.

Desde esta enorme plaza, elegida Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, se puede acceder a los diferentes zocos de los que te hablaré enseguida. Toda la zona de la Medina y alrededores es muy impactante. Y, para ver el ajetreo de la plaza, con un té con menta en mano, repón energías en el Café Glacier. Su terraza tiene una de las mejores panorámicas que ver en Marrakech. Si lo prefieres, puedes reservar este tour privado para que tu única preocupación sea dejarte llevar.

 

El ambiente en la plaza Jemaa el Fna cambia por completo de día y de noche.
El ambiente en la plaza Jemaa el Fna cambia por completo de día y de noche.

 

El zoco, un imprescindible que ver en Marrakech

Si algo me encanta de viajar es perderme por las calles de la ciudad que visito. Y esto de perderse en el zoco de Marrakech, en el sentido literal de la palabra, es un clásico. De ahí que nada más volver del viaje escribiera este artículo sobre cómo recorrer cualquier ciudad del mundo sin perderse. Yo, además, soy desorientada por naturaleza, así que te puedes imaginar.

Es un laberinto repleto de tiendas donde comprar especias, ropa, bolsos de cuero, babuchas, alfombras, productos de hojalata y un largo etcétera. Lo bueno es que los zocos están distribuidos por temática, cosa que facilita mucho la visita. Mis zocos preferidos que ver en Marrakech son el zoco de los tintoreros, el de las especias, el de los cesteros, los herreros, los latoneros, los carpinteros y el zoco de las alfombras junto a la Plaza de las Especias (Place des Épices). Los vendedores a veces agobian un poco con su insistencia para que compres, pero forma parte de la experiencia.

Ojo, no hagas caso cuando te digan que van a enseñarte un zoco. Acabarás, como me pasó a mí, metiéndote en callejuelas donde terminas en un zoco “de pago” y es probable que intenten venderte los productos mucho más caros. Recuerda regatear, pero sabiendo que jamás pagarás lo mismo que un local. El horario es de 9:00 a 19:00 horas y cierra los viernes por la mañana. Por cierto, puedes hacer este tour guiado por el zoco y otros sitios recomendables como la Medersa Ben Youssef, el Palacio de la Bahía o las Tumbas Saadíes.

Uno de mis planes favoritos en Marrakech es perderme por su zoco.
Uno de mis planes favoritos en Marrakech es perderme por su zoco.

 

Visitar la Medersa Ben Youssef

La primera medersa que visité en mi vida fue la Medersa Ben Youssef, también llamada Madraza o Madrasa Ben Youssef. Esta antigua escuela coránica es un imprescindible que ver en Marrakech. Su arquitectura es espectacular, incluido el patio interior de abluciones. Me llamaron mucho la atención sus azulejos, las 130 celdas austeras y las paredes revestidas con madera de cedro. Te puedes imaginar el orgullo que sentirían los 800 estudiantes del Corán al estar en la medersa más grande de Marruecos.

La Medersa Ben Youssef es una antigua escuela coránica que ver en Marrakech.
La Medersa Ben Youssef es una antigua escuela coránica que ver en Marrakech.

 

 

Palacio El Badi

Encontramos por casualidad el Palacio El Badi porque está muy cerca de la plaza Jemaa el Fna. Fue construido en el siglo XVI por el sultán saadí Ahmed al-Mansur. Este palacio era muy ostentoso, ya que se utilizaron grandes lujos para decorar sus 360 habitaciones, los jardines y sus fuentes.

Desafortunadamente, ahora solo quedan en pie sus ruinas porque fue expoliado por el sultán alauí Moulay Ismaíl. La parte que más merece la pena, en mi opinión, es el patio central, el jardín de naranjos y varias piscinas. ‘El Badi’ significa ‘El Incomparable’ en árabe. Es cierto que no lo verás tan “incomparable” ni con el lujo que un día tuvo, pero por estas cosas es tan importante la historia.

El Palacio Badi era muy ostentoso cuando se construyó, por eso le llamaban "El Incomparable".
El Palacio Badi era muy ostentoso cuando se construyó, por eso le llamaban “El Incomparable”.

 

Otro sitio que ver en Marrakech es el palacio El Badi, muy próximo a la plaza Jemaa el Fna.
Otro sitio que ver en Marrakech es el palacio El Badi, muy próximo a la plaza Jemaa el Fna.

 

Pasear por los jardines de Menara al atardecer

Los jardines de Menara están al oeste de Marrakech, muy cerca de la cordillera del Atlas. Fueron construidos en el siglo XII por un califa almohade cuyo nombre te reto a memorizar: Abd al-Mumin. Estos jardines son los más importantes que ver en Marrakech. Su estanque artificial lo crearon los almohades para regar los jardines mediante un sistema de canales subterráneos. De esta forma, recogían el agua del deshielo del Atlas y la utilizaban para regar las plantas.

No te pierdas el gran estanque, los huertos, los campos de olivos y el Pabellón de la Menara con la pirámide verde en el tejado, donde se dice que los sultanes tenían sus citas amorosas. No elegían nada mal. Seguro que ellos también iban al atardecer para ver la puesta de sol, la mejor hora.

 

Alucinar con los colores del Jardín Majorelle

Una cosa que no volvería a hacer es ir a media mañana al Jardín Majorelle. Estaba llenísimo de turistas y el ruido hizo que el lugar lo encontrara de todo menos tranquilo y apacible. Esto no quita que para mí sea el jardín más bonito que ver en Marrakech, así que te animo a que vayas a primera hora de la mañana.

Fueron diseñados por Jacques Majorelle en 1924 y adquiridos por el diseñador de moda Yves Saint Laurent en 1980. Si tienes que elegir entre el Jardín Majorelle o los jardines de Menara, me quedo con el primero por sus edificios de color azul intenso, sus fuentes y especies de plantas de los cinco continentes (las buganvillas son preciosas). Una opción muy recomendable es dar un paseo en calesa por El Palmeral y conocer el jardín Majorelle y los jardines de Menara reservando este tour.

El jardín Majorelle es precioso por sus edificios azules y la gran variedad de plantas.
El jardín Majorelle es precioso por sus edificios azules y la gran variedad de plantas.

 

Descubrir Mellah, el barrio judío

Otra de las zonas que ver en Marrakech es Mellah, el barrio judío. Mucha gente suele prescindir de esta visita, pero merece mucho la pena. La presencia de judíos en Marrakech se remonta al siglo XVI. Tras ser expulsados de la Península Ibérica, entre otros territorios europeos, fueron acogidos por los sultanes alauíes por sus habilidades en campos como la medicina, las matemáticas o la artesanía. Estuvieron en Mellah hasta mediados del siglo XX, cuando la mayoría emigraron a Israel. Aún se preservan dos sinagogas (la más conocida es la Sinagoga Salat Alzama), la estructura de sus calles estrechas y angostas y el cementerio judío Miara. También puedes ir al mercado de Mellah, donde venden productos a precios mucho más asequibles que en el zoco.

Dormir en un riad, una experiencia inolvidable

Un riad es una casa o palacio tradicional marroquí con un patio interior. Es un oasis donde relajarse tras la algarabía en los zocos y la medina. Los riads suelen tener una decoración muy cuidada y una fuente en el patio donde disfruté muchísimo tomando un té de menta mientras escuchaba el sonido del agua de fondo. Los desayunos son al estilo marroquí y están deliciosos. Nosotros nos alojamos en el Riad Rose du Desert, que recomiendo y además es más barato que la media. Otra opción es el Dar Darma, uno de los riads con más encanto de Marrakech. Si no te convencen, echa un vistazo al resto de hoteles en Marrakech y escoge a tu gusto.

Observar la muralla de Marrakech

Uno de los paseos más agradables es alrededor de la gran muralla de 19 kilómetros que rodea la medina. Separa los barrios históricos de la zona más occidental y data del siglo XII. Su altura máxima alcanza los 10 metros y fue construida con arcilla rojiza. Tienes que ver en Marrakech la Puerta de Bab Agnaou, la más impactante de todas las puertas de entrada.

Mezquita Koutoubia, el edificio más icónico que ver en Marrakech

Recuerdo como si fuera ayer el paseo que di por la Mezquita Koutoubia y la plaza con jardines de los alrededores. Este edificio religioso fue construido en el siglo XII y es la mezquita más grande que ver en Marrakech. También es el edificio más alto de Marrakech, con su minarete de 66 metros de altura. Se encuentra a 5 minutos a pie de la plaza Jemaa el Fna, junto a la Avenida Mohammed V, así que no olvides incluirla en tu itinerario.

Dicen que la Koutoubia es la hermana gemela de la Giralda de Sevilla, ¡es verdad que sus minaretes son súper parecidos! A mí me recuerda un poco a la Torre Hassan de Rabat, aunque ésta no se terminó de construir. Como dato curioso, su nombre significa mezquita de los libreros porque en esta zona había un centenar de puestos de libros. La pena es que no está permitida la entrada a los no musulmanes, debe de ser alucinante por dentro.

Dicen que la Mezquita Koutoubia es la hermana gemela de La Giralda de Sevilla.
Dicen que la Mezquita Koutoubia es la hermana gemela de La Giralda de Sevilla.

 

Tumbas Saadíes

Uno de los lugares más visitados en Marrakech son las Tumbas Saadíes. Aunque las tumbas de la Dinastía Saadí datan de finales del siglo XVI, fueron redescubiertas en 1917. Se encuentran cerca del Palacio El Badi, junto a la mezquita Moulay El Yazid, y te aseguro que la visita es muy recomendable.

Tienes que visitar el mausoleo principal, con su Sala de las Doce Columnas de mármol blanco y la cúpula de madera de cedro. Aquí está enterrado el sultán Ahmad al-Mansur y sus sucesores. También te recomiendo visitar el segundo mausoleo y sus dos salas laterales, y el jardín, donde puedes ver más de 100 tumbas de sirvientes y soldados.

Tienes que ver en Marrakech las tumbas saadíes, redescubiertas en 1917.
Tienes que ver en Marrakech las tumbas saadíes, redescubiertas en 1917.

 

En el jardín hay más de 100 tumbas de sirvientes y soldados.
En el jardín hay más de 100 tumbas de sirvientes y soldados.

 

Palacio de la Bahía, uno de los imprescindibles que ver en Marrakech

El Palacio de la Bahía fue construido a finales del siglo XIX para ser el palacio más espectacular de todos los tiempos. El palacio cuenta con 150 habitaciones y una extensión de 8.000 m2 de jardines, que se dice pronto. Me llamó mucho la atención el harén. Aparte del estanque en el patio central, verás las habitaciones de las concubinas de Abu Bou Ahmed. Es una pena que las habitaciones fueran desvalijadas por completo, pero al menos la decoración de los techos y paredes sigue intacta.

Conocer Gueliz, la parte moderna que ver en Marrakech

En todos mis viajes, aparte de recorrer la zona turística, siempre intento conocer otros barrios un poco más alejados del centro. Si quieres ver el contraste entre la medina y la parte moderna de Marrakech, te recomiendo que te acerques a Gueliz. Esta zona, especialmente las avenidas Mohamed V y Mohamed VI, están repletas de tiendas, restaurantes exclusivos, tiendas de moda internacionales y galerías de arte. En Gueliz suelen vivir la mayoría de expatriados y, como supondrás, los precios son más elevados que donde viven realmente los marroquíes.

Relajarse en un hammam tradicional

Como colofón a una escapada perfecta, te recomiendo terminar con una experiencia típica marroquí. Después de patear de arriba abajo todos los sitios que ver en Marrakech, te aseguro que agradecerás relajarte en los baños árabes o reservar un masaje con productos orgánicos y naturales que te quitará todos los males. Reserva tu entrada al baño árabe para no quedarte sin plaza.

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