Llevas mucho tiempo queriendo visitar la Perla del Danubio y acabas de caer en este artículo de La Vida son Dos Viajes sobre los imprescindibles que ver en Budapest. Ahora sí, tu escapada a la capital húngara está cerca. Tanto que tu mente está más allí que aquí.

Acabas de probar el delicioso dulce húngaro kürtőskalács en el desayuno y, casi con toda seguridad, repetirás todos los días de lo mucho que te ha gustado. Sin perder tiempo, pones rumbo al río Danubio, que presume del Puente de las Cadenas de día y de noche. Subes la mirada y no das crédito. El Castillo de Buda, la colorida Iglesia de Matías y un sitio que te morías de ganas de visitar: el Bastión de los Pescadores. Llegas al punto más alto de Buda y empiezas a sentir esa adrenalina de querer recorrer un sitio que te encanta. Lo encuentras tan apacible que te cuesta imaginar el duro pasado que vivió por los numerosos conflictos bélicos.

Qué ver en Budapest: vistas desde el Castillo de Buda.
Qué ver en Budapest: vistas desde el Castillo de Buda.

 

Las terrazas están a rebosar de gente y tu curiosidad te puede. ¿Qué se verá desde ese mirador? Caminas intentando hacerte un hueco y, de pronto, te paras en seco. El Parlamento de Budapest. Ese que tanto habías visto en cientos de fotos en redes sociales. Ese que tú mismo viste en persona hace 15 años, entonces con la fachada totalmente gris. Qué bueno que cambiaste de opinión. Tú que no querías repetir ciudades porque el mundo es muy grande. Tú que ahora estás redescubriendo Budapest con una mirada diferente. ¿Quién habrá cambiado más, la ciudad o tú?

 

Mapa con los sitios que ver en Budapest

Antes de pasar a detallarte los sitios que ver en Budapest, te dejo mi artículo sobre cuánto cuesta un viaje a Budapest con el presupuesto total de mi escapada de fin de semana.

Qué ver en Budapest

Castillo de Buda

El Castillo de Buda domina la ciudad desde la colina Várhegy. Es, junto con el Puente de las Cadenas y el Parlamento, uno de los iconos más representativos que ver en Budapest. Este castillo ha sido destruido y reconstruido muchas veces por las guerras y conflictos ocurridos a lo largo de la historia. De hecho, el edificio actual poco tiene que ver con los anteriores. Ahora su exterior es mucho más austero, aunque sí se ha mantenido su interior ostentoso de épocas anteriores.

Te recomiendo dedicar al menos un par de horas a recorrer los alrededores del castillo. Justo en esta zona de Buda también está el Museo de Historia de Budapest, la Galería Nacional, la Biblioteca Széchenyi y hasta ruinas medievales. Pasear por allí es una auténtica gozada.

Para que conozcas brevemente el contexto histórico del Castillo de Buda, cuando las tribus mongoles invadieron Hungría, el Rey Béla IV decidió construir la primera fortificación, allá por el siglo XIII. Nada queda de esa primera construcción.

El Castillo de Buda es uno de los imprescindibles en Budapest.
El Castillo de Buda es uno de los imprescindibles en Budapest.

 

Y entonces, ¿de qué siglo es el edificio actual? Pues empezó a construirse en el siglo XIV por orden del hermano del Rey Luis I. Lo cierto es que la conquista del Imperio Otomano en el siglo XVI lo dañó considerablemente. ¿Quieres saber qué pasó después? Llegaron los Habsburgo, que modificaron el diseño del castillo por completo en el siglo XVIII. Y después los bombardeos de Budapest en la II Guerra Mundial, que obligaron a restaurarlo por completo en 1950. Ya te avisé que ha tenido una historia bastante accidentada…

Y ahora vamos a los datos prácticos. La mejor forma de llegar al Castillo de Buda es cruzando el Puente de las Cadenas y subiendo la colina a pie, ya que la cuesta no es muy exigente. ¡Nada que ver con las escaleras de subida a la Isla del Sol en Bolivia, eso sí que fue duro! Otra opción es subir en funicular. Prepárate para disfrutar de una de las vistas panorámicas más alucinantes que ver en Budapest.

Iglesia de Matías

Lo reconozco, mi templo favorito de Budapest es la Iglesia de Matías. Fue construida en el siglo XIII y también ha sufrido varias reformas, la más importante a finales del siglo XIX. Me llamó mucho la atención su estilo arquitectónico tan ecléctico y su tejado tan colorido. La Iglesia de Matías, que oficialmente se llama Iglesia de Nuestra Señora, ha sido testigo de la coronación de numerosos reyes húngaros, como el último rey de la dinastía de los Habsburgo, Carlos IV, que fue coronado en 1916.

¿Te suena eso de convertir iglesias en mezquitas y viceversa? Eso mismo pasó con la Iglesia de Matías, que fue convertida en mezquita en el siglo XVI, cuando el ejército turco otomano invadió la ciudad. Después llegó el ejército germánico, expulsó a los turcos y reconvirtió la mezquita en iglesia.

El templo tiene muy buena acústica, así que actualmente se utiliza para conciertos de órgano y de música clásica. Si decides entrar, previo pago de 1800 HUF (5,3€), podrás ver la decoración de las capillas, preciosas vidrieras, pinturas al fresco y las tumbas del que fuera Rey de Hungría y Croacia, Béla III, y su esposa Ana de Antiochia. Por cierto, muy cerca de la Iglesia de Matías está la estatua de la Santísima Trinidad, que conmemora las epidemias de peste de 1691 y 1709.

La Iglesia de Matías es la que más me gustó de mi escapada a la capital húngara.
La Iglesia de Matías es la que más me gustó de mi escapada a la capital húngara.

 

Bastión de los Pescadores

Otro lugar muy famoso que ver en Budapest es el Bastión de los Pescadores. Se encuentra también en la zona de Buda y las vistas desde cualquiera de sus terrazas son inmejorables. Se ha puesto de moda por ser un sitio muy “Instagrameable”, aunque no esperes encontrar este lugar sin más turistas, más bien todo lo contrario.

Esta construcción la realizó el arquitecto húngaro Frigyes Schulek entre 1895 y 1902. Lo más curioso es que tiene siete torres que representan a las siete tribus magiares que fundaron Hungría en el año 896.

Pero, ¿qué relación tiene esta terraza de estilo neogótico y neorrománico con los pescadores? Al parecer, en la Edad Media había un mercado de pescadores y este gremio era el responsable de defender esta parte de la fortaleza. De ahí su nombre, aunque ya no tenga ninguna función defensiva ni haya pescadores a la vista.

No te vayas sin ver la estatua de bronce del Rey Esteban I de Hungría, del año 1906. El pedestal es de estilo neorrománico y muestra varios episodios de la vida del monarca.

Qué ver en Budapest: Bastión de los Pescadores.
Qué ver en Budapest: Bastión de los Pescadores.

 

Sin duda, la mejor hora para ir al Bastión de los Pescadores es al atardecer, cuando podrás ver el Parlamento, la Isla Margarita y el Puente de las Cadenas iluminados. De fondo, el río Danubio. Y ¿sabes lo mejor de todo? El acceso a muchas de sus terrazas es gratuito y están abiertas las 24 horas del día. Si quieres subir a las siete torres, recuerda que el horario es de 9:00 a 23:00 horas. Los precios varían dependiendo de la época del año. Te cuento:

  • Si viajas del 16 de octubre al 15 de marzo, la entrada es gratuita. Yo viajé en invierno, así que pude visitar el Bastión de los Pescadores sin pagar nada. Subí a las torres, recorrí varias terrazas… ¡Menudas vistas, ya verás!
  • Si viajas entre el 16 de marzo y el 15 de octubre, el precio general de entrada ronda los 1000 HUF (3€).
  • La entrada es gratuita el día 20 de agosto, fiesta nacional.
  • Tampoco tendrás que pagar si vas por la noche, desde las 20h de la tarde a las 9h de la mañana.

 

Puente de las Cadenas, un imprescindible que ver en Budapest

Siempre me han encantado las ciudades con río, por pequeño que sea. Cruzar puentes. Sentarme a la orilla a mirar los barcos pasar. Nada más llegar a Budapest, la primera imagen que vi fue el Puente de las Cadenas iluminado. Es el símbolo de Budapest y te recomiendo verlo de día y de noche. ¡Cambia totalmente!

El Puente de las Cadenas es el puente más antiguo y une las dos ciudades: Buda (la parte alta) y Pest. Y ¿qué le hace diferente al resto? Básicamente, que es un puente colgante en el que se han sustituido los cables por eslabones rígidos de cadenas.

Imagínate por un momento la vida en Budapest antes de la construcción del Puente de las Cadenas. Los húngaros cruzando en transbordador sobre el río Danubio para ir de una ciudad a otra. Y en invierno, como el río se congelaba, cruzando a pie o en coche de caballos. Hasta que llegó el conde Széchenyi y mandó construir en 1839 esta obra arquitectónica, que aparte de su belleza, fue (y sigue siendo) de gran utilidad. Por desgracia, también fue bombardeado durante la II Guerra Mundial, por lo que el puente que verás es una reconstrucción del año 1949. Aun así, es un imprescindible que ver en Budapest.

El Puente de las Cadenas es bonita de día y todavía más espectacular por la noche.
El Puente de las Cadenas es bonita de día y todavía más espectacular por la noche.

 

 

Parlamento de Budapest, un sitio emblemático que ver en Budapest

Si tuviera que elegir el lugar de Budapest que he notado más cambiado desde mi primer viaje a la capital húngara hace 15 años, ese sería su Parlamento. Su fachada era totalmente gris, ¡nada que ver con el tono claro del que presume ahora!

En mi primera escapada a Budapest no pude conseguir entradas porque estaban agotadas. Esta segunda vez aprendí la lección y reservé el tour por el Parlamento de Budapest con antelación para no quedarme con las ganas de visitarlo. Me impactó mucho recorrer la cámara legislativa húngara, sus escaleras con alfombras rojas y lámparas doradas, la Antigua Cámara Alta donde debatían los diputados, el Salón de la Cúpula y la corona de San Esteban, que tiene una cruz ligeramente torcida. Vas a alucinar cuando te expliquen cómo limpian las lámparas de mi Parlamento favorito del mundo (y el de la mayoría de vosotros por lo que me dijisteis en la encuesta de Instagram). Por cierto, aquí te cuento en detalle dónde comprar las entradas al Parlamento de Budapest. Hay una web que no es fiable, así que léelo con atención.

Hasta ahora, mi Parlamento favorito del mundo es el de Budapest.
Hasta ahora, mi Parlamento favorito del mundo es el de Budapest.

 

Gran Sinagoga de Budapest, la segunda más grande del mundo

Me encantó pasear por el Barrio Judío, es ya un clásico en todos mis viajes. Aparte de ser una zona muy animada, allí puedes visitar la Gran Sinagoga, la más grande de Europa y la segunda de todo el mundo. Se construyó entre 1854 y 1859 y en su parte exterior está el cementerio, donde están enterrados muchos judíos que murieron durante la II Guerra Mundial. Y el Árbol de la Vida, un sauce llorón que lleva escrito en cada hoja el nombre de los judíos que perdieron la vida durante el Holocausto. Saber que estás en la calle Dohány, que fue el límite del gueto judío de Budapest, te pone los pelos de punta.

Si tienes tiempo, visita también el interior de la Gran Sinagoga de Budapest. Lo más llamativo es el órgano, la cúpula morisca y el arca en el que están guardadas varias torás que lograron rescatar durante el Holocausto. También puedes entrar al Museo Judío para conocer la historia judía de Hungría a través de diferentes piezas de arte.

La entrada a la Gran Sinagoga cuesta unos 3000 florines (9€) y cierra los sábados. Abre a las 10:00 y el horario de cierre varía mucho a lo largo del año (15:30h, 17:30h o 19:30h). ¿Qué haría yo? Ir por la mañana para no arriesgar.

 

Imprescindibles en Budapest: el Árbol de la Vida en la Gran Sinagoga.
Imprescindibles en Budapest: el Árbol de la Vida en la Gran Sinagoga.

 

Tomar un refrigerio en un Ruin Pub

Quiero que vayas a un bar en ruinas. Sí, has leído bien. Los Ruin Pubs son bares en edificios prácticamente derruidos que han sabido reinventarse. ¿Cómo puede ser eso? El truco está en alquilar estos locales a precios irrisorios y en tener mucha creatividad a la hora de rehabilitarlos.

¿Te apetece tomar una cerveza dentro de una bañera? ¿Probar el palinka, una bebida alcohólica típica de Hungría sentado en una tabla de snowboard? ¿Alucinar viendo hasta ordenadores en las paredes?

Te aseguro que la decoración no te dejará indiferente y, si te gustan los sitios hípster y/o modernos, no olvides incluir algún Ruin Pub en tu lista de imprescindibles que ver en Budapest. Yo visité el más famoso de todos, se llama Szimpla Kert. También está el Fogas Haz o el Instant por si te quedas con ganas de más. De día puedes encontrar mesa con más facilidad, pero la gracia es ir por la noche para ver el ambientazo. Además, los precios no se han disparado a pesar de ser muy turístico.

Por cierto, anímate a hacer el tour de fiesta por los Ruin Pubs de Budapest. Conocerás los 4 ruin pubs más famosos de la ciudad y además podrás degustar una cerveza, una copa de vino y un licor húngaro. ¡Noche redonda si te gusta la marcha!

No puedes irte de Budapest sin visitar el ruin pub Szimpla Kert.
No puedes irte de Budapest sin visitar el ruin pub Szimpla Kert.

 

 

Comprar comida típica en el Mercado Central

Tienes que ver en Budapest el Mercado Central. Fue inaugurado a finales del siglo XIX y es el mercado cubierto más grande de la ciudad. Se construyó junto a otros cuatro mercados para controlar la calidad y salubridad de los alimentos, ya que en aquella época la población tenía bastantes problemas sanitarios. Como muchos otros lugares de la ciudad, el Mercado Central sufrió daños durante la II Guerra Mundial y en 1991 cerró al público y se declaró en ruinas.

Afortunadamente, en 1994 fue restaurado y se ha convertido en uno de los lugares más representativos de la ciudad. Se encuentra muy próximo al Puente de la Libertad y al Balneario Géllert, así que puedes aprovechar y darte un baño termal después de hacer tus compras o de comer algo en los puestos de la planta superior. AVISO: si visitas Budapest en fin de semana, como hice yo, ten en cuenta que solo podrás visitarlo el sábado por la mañana hasta las 15:00 horas, ya que después está cerrado y el domingo tampoco abre.

El horario de visita es: lunes de 6:00 a 17:00 horas, martes a viernes de 6:00 a 18:00, sábado de 6:00 a 15:00 horas y domingo cerrado todo el día.

Otro de los lugares que ver en Budapest es el Mercado Central.
Otro de los lugares que ver en Budapest es el Mercado Central.

 

Darte un baño termal en el Balneario Széchenyi o Gellért

Budapest es conocida como la Ciudad de los Balnearios desde 1934. De hecho, la capital húngara es la ciudad con más fuentes de agua termal del mundo, así que toma nota de este plan para incluirlo en tu itinerario. Sobre todo en invierno, es una gozada entrar en calor dándote un chapuzón hasta a 40°C cuando fuera hace un frío que pela.

Yo fui al Balneario Széchenyi en mi primer viaje a Budapest y lo recomiendo mucho. Fue el primer balneario terapéutico de Pest y es uno de los mayores complejos termales de Europa. Se inauguró en 1913 y es de estilo renacentista moderno. Lo dicho, la experiencia de probar alguna de sus 15 piscinas es única y también puedes probar algún tratamiento terapéutico, masajes, sauna, gimnasio… Aquí puedes comprar la entrada sin colas al Balneario Széchenyi.

Otra opción es ir al Balneario Gellért, inaugurado en 1918 muy cerca de la Ciudadela y del Puente de la Libertad. ¿Te apetece un masaje con piedras de lava? ¿Un tratamiento con chocolate? ¿Relajarte en una sauna finlandesa? Reserva aquí la entrada sin colas y con masaje al Balneario Gellért.

Fachada del Balneario Géllert, muy próximo a la Ciudadela y al Puente de la Libertad.
Fachada del Balneario Géllert, muy próximo a la Ciudadela y al Puente de la Libertad.

 

Subir a la Ciudadela y disfrutar de la mejor panorámica que ver en Budapest

Nada más cruzar el Puente de la Libertad hacia Buda, me sorprendió mucho la iglesia Gellért Hill Cave, excavada en la roca. Dicen que entrar es totalmente prescindible, pero me pareció increíble su emplazamiento en plena colina de Géllert, justo enfrente del balneario que lleva el mismo nombre.

Después de una breve parada para hacer las fotos de rigor a su fachada para enseñárosla en La Vida son Dos Viajes, saqué fuerzas para subir a la Ciudadela de Budapest. Esta fortaleza militar de piedra blanca tiene 220 metros de longitud y unos muros de 4 metros de ancho y hasta 10 metros de alto. Sin duda, una de las mejores vistas panorámicas que ver en Budapest las tienes desde aquí.

Fue construida por los austriacos en 1851, después de la revolución húngara, para demostrar su poder frente a éstos. Además, es un punto estratégico para el control de las ciudades de Buda y Pest. No te pierdas el Monumento a la Liberación, una estatua de bronce erigida en 1947 para conmemorar la liberación de Hungría por parte de la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial.

Aunque la entrada a la fortaleza es de pago (unos 1200 florines, 3,5€), merece la pena cada céntimo invertido. Dentro hay un búnker de hormigón de 3 plantas construido por los nazis como refugio antiaéreo y varias salas con figuras de cera relacionadas con los conflictos bélicos. Por cierto, arriba podrás reponer energías en alguno de los puestos de comida y bebida. ¡El zumo de naranja que probé fue caro, pero me supo a gloria!

Qué ver en Budapest: Monumento a la Liberación en la Ciudadela.
Qué ver en Budapest: Monumento a la Liberación en la Ciudadela.

 

Basílica de San Esteban, el edificio religioso más grande del país

La Basílica de San Esteban es uno de los edificios religiosos más imponentes que ver en Budapest, con permiso de la Iglesia de Matías en Buda. El templo tiene una capacidad para 8.500 personas y se inauguró en 1905. La fachada principal tiene dos torres a modo de campanario y la entrada a la Basílica es gratuita, así que no olvides incluirla en tu itinerario de sitios que ver en Budapest.

Lo más llamativo es su capilla, donde se guarda la Santa Diestra o mano momificada del Rey Esteban I, y la cúpula, a la que puedes subir en ascensor o por 364 escalones para disfrutar de buenas vistas (aunque las mejores no son desde allí). El interior de la Basílica de San Esteban es bastante ostentoso. Mires donde mires verás mármol, pinturas, esculturas y acabados en dorado. ¡Muy recomendable, aviso!

La Basílica de San Esteban es el edificio religioso más grande del país.
La Basílica de San Esteban es el edificio religioso más grande del país.

 

Plaza de la Libertad y la estatua de Ronald Reagan

Encontramos de casualidad la Plaza de la Libertad cuando íbamos de camino al Parlamento. En esta plaza verás oficinas, casas residenciales, la Embajada de EE.UU. en Hungría y la sede del Banco de Hungría. Pero eso no fue lo que me llamó la atención. Lo que me sorprendió mucho fue ver un monumento soviético en esta plaza y, a escasos metros, encontrar la estatua de Ronald Reagan, considerado como un símbolo en Hungría por su lucha contra el comunismo.

Monumento de los Zapatos y su trágica historia

Aquel que no conoce su historia, está condenado a repetirla. Por eso es tan importante el Monumento de los Zapatos en Budapest. Este memorial se encuentra muy cerca del Parlamento y representa 60 pares de zapatos de hierro forjado en conmemoración a todas las víctimas que perdieron su vida bajo el régimen nazi de la Cruz Flechada durante la II Guerra Mundial.

Pero, ¿por qué zapatos? Los miembros de la Cruz Flechada utilizaban los cordones del calzado para atar las manos de sus víctimas antes de dispararles y arrojarles al Danubio. La ubicación del monumento no es representativa, ya que en realidad fue a lo largo de todo el Danubio y no solo en este punto donde en los años 1944 y 1945 ocurrió esta barbarie. De ahí que en esa época al río Danubio se le conociera como “el cementerio de judíos”. Indignante.

Qué ver en Budapest: Monumento de los Zapatos.
Qué ver en Budapest: Monumento de los Zapatos.

 

Crucero por el Danubio para ver la ciudad iluminada

Tienes que ver en Budapest su iluminación nocturna. Para ello, te recomiendo hacer un crucero por el Danubio al atardecer. Imagínate ver iluminados edificios tan emblemáticos como el Castillo de Buda, el Parlamento y el Bastión de los Pescadores.

Durante el paseo cruzarás también los puentes más imponentes de la ciudad: el Puente de las Cadenas, el Puente de la Libertad, el Puente de Isabel, el Puente de Isla Margarita y el Puente Petőfi. Y tendrás la mejor panorámica de Budapest, con la orilla de Buda a un lado y la orilla de Pest al otro. Aquí puedes reservar el crucero por el Danubio al anochecer.

Otra opción, que es la que hice yo en mi primer viaje a Budapest, es reservar el crucero con cena por el Danubio. Si quieres escuchar música tradicional en directo y probar platos típicos húngaros mientras ves la ciudad iluminada, sin duda esta opción es la que más te interesa. Puedes elegir el crucero con cena a las 19:00 horas o el crucero con cena a las 22:00 horas.

Imprescindibles en Budapest: crucero por el Danubio.
Imprescindibles en Budapest: crucero por el Danubio.

 

Avenida Andrassy, un paseo monumental que ver en Budapest

La Avenida Andrassy fue un gran descubrimiento en mi escapada de fin de semana. Ya el último día, quisimos acercarnos al Parque de la Ciudad o City Park y, como no venía el autobús, decidimos recorrer este emblemático bulevar a pie. No te imaginas qué sorpresa al encontrar a cada paso edificios monumentales. Palacios neorrenacentistas, embajadas, tiendas de moda de grandes diseñadores como Louis Vuitton… Vamos, un plan que te recomiendo hacer en tu paso por la Perla del Danubio.

Asombrarte con la Plaza de los Héroes

Una de las plazas más icónicas que ver en Budapest es la Plaza de los Héroes. Justo está en un extremo de la Avenida Andrassy, la verás seguro cuando vayas al Parque de la Ciudad. En esta plaza hay estatuas que conmemoran a los líderes de las siete tribus que fundaron Hungría y varios edificios soberbios, como el Museo de Bellas Artes de Budapest y el Museo de Arte Contemporáneo. Nada más pasar la Plaza de los Héroes, habrás llegado al pulmón de la ciudad. Enseguida te cuento.

La Plaza de los Héroes se encuentra en un extremo de la Avenida Andrassy.
La Plaza de los Héroes se encuentra en un extremo de la Avenida Andrassy.

 

Hacer picnic en el Parque de la Ciudad

¿Alguna vez te ha pasado que justo has descubierto un sitio que te encanta poco antes de coger el vuelo de vuelta? Pues eso mismo me pasó a mí con el Parque de la Ciudad o Parque Városliget. Nada más cruzar la Plaza de los Héroes, escuchamos música y no pudimos evitar acercarnos. ¡Una pista de patinaje sobre hielo a rebosar de gente!

Seguimos caminando hasta el Castillo Vajdahunyad, que en sus inicios fue construido en madera, aunque luego se reconstruyó en piedra mezclando diferentes estilos arquitectónicos. No te pierdas junto al castillo la preciosa iglesia de Jak, de estilo románico, y la Estatua del Anónimo, de la que dicen que si tocas el bolígrafo, te da suerte para convertirte en un escritor de éxito. O en qué sé yo J.

En el Parque de la Ciudad también está el famoso Balneario Széchenyi, del que te he hablado antes, el Museo de Agricultura y hasta un lago donde puedes alquilar una barca o patinar sobre hielo, dependiendo de la época del año. Y después de caminar el parque de arriba abajo toda la mañana, qué mejor que terminar haciendo un picnic, como hacen los húngaros.

Iglesia románica de Jak en el Parque de la Ciudad o City Park.
Iglesia románica de Jak en el Parque de la Ciudad o City Park.

 

Recorrer la calle comercial Váci Utca

Cuánto cambia la calle Váci Utca a primera hora de la mañana y por la noche, ¡nada que ver! Junto con la Avenida Andrassy, es la calle más importante de la ciudad y tiene mucho ambiente casi a cualquier hora del día. Está repleta de comercios y restaurantes, tiendas de moda, hoteles, cafeterías y centros comerciales. Limita con la Plaza Vörösmarty en un extremo, y con el Gran Mercado Central en el lado opuesto. Es una de las calles con más encanto que ver en Budapest y además es peatonal. Sobre todo esto último, me encanta.

Ver la Plaza Vörösmarty y la escultura del poeta húngaro

Otro lugar recomendable es la Plaza Vörösmarty. Está en pleno centro de Budapest, muy cerca de la calle Váci Utca. Ha cambiado de nombre muchas veces a lo largo de la historia, y desde 1926 se llama así en honor al poeta y dramaturgo húngaro Mihály Vörösmarty. Aquí está la cafetería histórica Café Gerbeaud, donde te recomiendo entrar para ver su decoración y pensarte muy bien si quieres desayunar allí, ya que los precios son desorbitados. Eso sí, si quieres darte un capricho, pide la Torta Dobos, tiene mucha fama.

Imprescindibles en Budapest: Plaza Vörösmarty.
Imprescindibles en Budapest: Plaza Vörösmarty.

 

Estatua de la Princesita

Mi escultura favorita que ver en Budapest es la de la Princesita, también conocida como el Duende de Budapest. Ya solo por su ubicación en una barandilla de las vías del tren junto al Danubio, merece la pena acercarse. La creó el artista Laszlo Marton, que se inspiró en su hija mayor. Al parecer ella jugaba a menudo vestida de princesa con una corona hecha de periódicos por su padre. Lleva desde el año 1990 en este sitio y es, sin duda, una parada obligatoria en tu escapada a la capital húngara. Ten en cuenta que es una copia de la estatua original de 1972, que se encuentra en la Galería Nacional Húngara. Pero eso no quita que sea una maravilla, ya lo verás.

Qué ver en Budapest: estatua de la Princesita o el Duende de Budapest.
Qué ver en Budapest: estatua de la Princesita o el Duende de Budapest.

 

Visitar el mercado al aire libre de Karavan Street Food Market

Encontré el Karavan Street Food Market de casualidad, cuando iba de camino al Ruin Pub Szimpla Kert. Está en la misma calle, a escasos metros. Como era invierno, estaba cerrado. En el cartel ponía que abren en marzo, así que si vas en época de calor, probablemente puedas sentarte a tomar algún plato típico húngaro, hamburguesas, comida mexicana… En definitiva, si buscas un sitio moderno de food trucks a precios aceptables, no lo dudes e incluye este mercado en tu itinerario de sitios que ver en Budapest.

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