Tomar la decisión de viajar solo no siempre es fácil. Al principio cuesta porque no sabes si tú estás hecho para recorrer el mundo en solitario. Seguro que piensas que te aburrirás, que no conocerás a gente y tampoco sabrás resolver los problemas que surjan por el camino. Pero te aseguro que la mente es capaz de imaginar escenarios mucho más negativos de lo que encontrarás en la realidad.

La primera vez que viajé sola no fue un viaje de ida y vuelta, sino una mudanza a Manchester. Allí me planté con 19 años para estudiar una beca Erasmus, sin conocer a nadie y sin haber cogido un avión sola en mi vida. Al principio pasé nervios, no te lo voy a negar. Pero se me pasaron muy rápido al ver que nada fue tan dramático como esperaba.

Encontré mi avión, llegué a Manchester y no me perdí al buscar la parada de autobús para ir a mi futura casa cargada de maletas. Llegué a la residencia sin problema y dejé el equipaje en la que sería (en teoría) mi habitación durante 6 meses. Y digo en teoría porque me mudé al mes a otra residencia donde estaban todos mis amigos, así que tan mal no llevé los cambios.

Ese fue el punto de partida a perder el miedo a viajar sola y desde entonces no he tenido reparos en hacerlo. Mis primeros viajes en solitario fueron por España y Portugal y recuerdo que los disfruté muchísimo. En este artículo no quiero echar por tierra otras formas de viajar, de hecho yo suelo viajar acompañada. Pero sí quiero que veas que viajar en solitario o viajar solo en grupo son alternativas que deberías probar, así que ¡aquí van mis 21 razones para dar el paso!

Viajar solo en grupo o viajar en solitario son dos opciones de viaje muy recomendables.
Viajar solo en grupo o viajar en solitario son dos opciones de viaje muy recomendables.

 

 

Puedes hacer lo que te apetezca en cada momento

Viajar acompañado tiene muchas ventajas, pero no siempre puedes hacer el plan que más te apetece. Muchas veces tienes que ceder, eso es así.

¿Cuántas veces has ido a un museo que no te interesaba? ¿Has comido en restaurantes donde no hubieras entrado si hubieras viajado solo? ¿Votasteis el país donde viajar y ganó por mayoría el que menos te llamaba la atención? ¿Hostal u hotel? ¿Viaje de relax o turismo activo?

En cambio, viajar solo te permite pasar largas horas en un museo que te fascina, ir de trekking a horas intempestivas para ver el amanecer desde la montaña o hacer planes tranquilos si tu cuerpo te lo pide. En definitiva, disfrutar de los pequeños placeres de la vida como te plazca.

Conoces gente muy interesante

Cuando viajas acompañado, lo habitual es estar todo el tiempo con esa persona. Por el camino, hablaréis con mucha gente, pero serán conversaciones momentáneas. Viajar solo te hace ser más sociable, hablar más con los lugareños, conocer gente en tu hostal e incluso hacer nuevos amigos, algunos de ellos quizás para toda la vida. Lo mismo pasa al revés, a la gente de tu alrededor le dará mucha menos vergüenza acercarse a ti si viajas solo que en grupo.

Tú decides el dinero que vas a gastar

La típica discusión en los viajes. “Ese hotel es muy caro”. “No quiero ir a un restaurante donde pagaré 60€ por una ración minúscula y encima saldré con hambre”. “Las copas me hacen un tremendo agujero en el bolsillo”. “Me niego a hacer todas las comidas sentado en un restaurante”. “¿Para qué ir a un hotel con tantas estrellas si no lo voy a pisar?”.  Esto no ocurre cuando viajas solo. Tú decides cómo, cuándo y dónde inviertes cada céntimo.

Viajas solo porque quieres, ni más ni menos

Muchas personas piensan que la gente viaja sola porque no tiene amigos ni familia con quien ir. Te aseguro que no es así. Yo he viajado sola porque me apetecía en ese momento vivir la experiencia. También he conocido a mucha gente que viaja sola y son personas muy sociables que estoy segura de que en su vida privada tienen amigos más que de sobra. Y, además, si no consigues convencer a nadie para ir a ese viaje que tanto te apetece, ¿por qué quedarte con las ganas? Viajar en solitario o viajar solo en grupo organizado son tus mejores alternativas en ese caso.

Agudizas tu sentido de la orientación

Reconozco que tengo un sentido de la orientación nefasto. Me he perdido más veces de las que me gustaría en barrios como el Madrid de los Austrias, que en teoría conozco muy bien. He tardado la vida en encontrar mi coche en algún parking. Al leer un mapa, siempre, por defecto, voy al lado contrario (con toda mi dignidad). Y ya no te digo cuando me preguntan en mi propio barrio por una calle concreta. Cortocircuito. Si eres como yo, mi artículo sobre cómo recorrer cualquier ciudad del mundo sin perderte te puede ayudar.

Y ¿por qué viajar solo mejora el sentido de la orientación? En realidad no es que lo mejore, pero sí te fijas mucho más en el camino que estás recorriendo para luego saber volver. Pura supervivencia. Esto me pasó cuando viví en Bruselas, me pareció una ciudad súper fácil para orientarse. Pero en realidad tiene las mismas dificultades que cualquier otra ciudad. Es la diferencia entre dejarse llevar o ser tú el único responsable de llegar a un sitio concreto. O espabilas o espabilas 😊.

Mis primeros viajes sola los hice por España y Portugal porque me sentía más cómoda.
Mis primeros viajes sola los hice por España y Portugal porque me sentía más cómoda.

 

¿Miedo a viajar solo? Ten sentido común

Las primeras veces que se viaja, especialmente a sitios con culturas muy diferentes, se tiende a pensar (erróneamente) que hay más peligro. Aunque viajo mucho más desde que lancé La Vida son Dos Viajes, llevo viajando por libre desde que tenía 19 años. He visitado El Alto en Bolivia, he hecho vivac en el desierto de Australia y he recorrido algunas ciudades de Turquía sin ninguna sensación de peligro.

Con esto quiero decir que para viajar solo es fundamental tener sentido común y no hacer nada que no harías en tu propia ciudad. Si algún desconocido te dice por la noche que le acompañes a un sitio fascinante, mejor no lo hagas. Si viajas, por ejemplo, a Perú, mejor no vayas con la cámara réflex a la vista, especialmente en Lima.

Pero, en general, deja los prejuicios a un lado. No desconfíes más por estar en el extranjero, ya que la gente no tiene la maldad que se intenta transmitir en los medios de comunicación. De hecho, la única vez que me han robado en mi vida (toco madera) ha sido en Madrid.

 

Viajar solo es salir de tu zona de confort

Muchos de vosotros me decís que el principal miedo a viajar solo es salir de vuestra zona de confort. Es un comportamiento muy humano. ¿Qué me espera en ese país? ¿Sabré desenvolverme? ¿Disfrutaré del viaje solo igual o más que si fuera acompañado? ¿Conoceré gente? ¿Acertaré con el hotel y los restaurantes? ¿Me aburriré y querré volverme en el minuto 1 en que ponga el pie en tierras extrañas?

Todas tus dudas van a disiparse rápidamente, ya lo verás. Pero si surgieran imprevistos, estoy segura de que sabrás resolverlos igual de bien que lo haces en tu país. Advierto que salir de la rutina y descubrir sitios nuevos engancha, así que no me sorprendería que luego solo quieras enfrentarte a lo desconocido. A mí me pasa.

Descubrirás que puedes comunicarte sin necesidad de saber el idioma local

Esto mismo me pasó en mi viaje a Eslovaquia. Como te podrás imaginar, no domino el eslovaco, solo aprendí a decir ‘hola’ y ‘gracias’. El problema llegó cuando al dirigirnos hacia el aeropuerto, quisimos parar en una gasolinera para dejar el depósito lleno antes de devolver el coche de alquiler.

El GPS nos indicó dos veces que teníamos que atravesar una avenida imposible de cuatro carriles, con muchísimo tráfico y tranvía incluido. Esas dos veces paramos justo enfrente de un hombre de unos 60 años, con coleta canosa, que estaba charlando con un taxista.

La segunda vez nos vio tan perdidas que decidió acercarse a saludar. Yo no hablo eslovaco. Intentamos conversar en alemán pero fue imposible. Y él tampoco hablaba español. Pero al final, el “blinki blinki” nos salvó. Si quieres conocer cómo terminó la historia, en este artículo sobre mi itinerario por Eslovaquia en 4 días te cuento todo.

Es una oportunidad para aprender inglés

Aunque existen muchísimos países de habla hispana, aprender inglés te abrirá las puertas de muchos otros donde, aunque no sea el idioma oficial, sí lo hablará la mayoría de la gente que trabaje de cara al turista.

No seré yo la que te diga que no estudies un idioma. Yo estudié Traducción e Interpretación y, aunque en mi trabajo actual no utilizo los idiomas, sí son muy útiles para viajar. Te dan mucha seguridad y tranquilidad, especialmente al viajar solo. Y, si pasa algo, siempre puedes hablar o chapurrear inglés para solucionar cualquier imprevisto durante el viaje. Es una enorme ventaja y no hace falta tener nivel Proficiency para entenderse, créeme.

Viajar solo en grupo organizado es una buena alternativa si te da vértigo viajar en solitario.
Viajar solo en grupo organizado es una buena alternativa si te da vértigo viajar en solitario.

 

Si viajas solo, no discutes

Otra de las ventajas de viajar solo es que no discutes. Ya sabemos que a veces los viajes en pareja o con amigos suelen llevar consigo algún tira y afloja. “Yo cedí en esto, te toca ceder en aquello”. En este sentido, si viajas solo tú tomarás todas las decisiones durante el viaje y no tendrás que ponerte de acuerdo con nadie.

Esto significa que no habrá riñas ni malos entendidos con nadie. ¿Que te apetece dormir? Duermes. ¿Que te quieres dar un homenaje en un restaurante de comida fusión? Te lo das. ¿Que te quieres pasar un día entero en la playa leyendo un libro o escuchando música? Tú decides.

Viajar solo te hace mejorar tus habilidades sociales

Cuando viajas solo, estás más predispuesto a conocer gente nueva. Por muy tímido que seas, siempre habrá alguien que se acerque a charlar contigo y tú también te animarás a dar el paso. Siempre pasa que viajando acompañado, acabas teniendo relación prácticamente solo con las personas que viajas. Es algo natural.

Pero si viajas solo, puedes conocer a muchísima más gente que cuando viajas en pareja o con amigos. Y el mejor sitio para mejorar tus habilidades sociales son los albergues, tanto si viajas solo como acompañado.

En mi viaje a Córcega, por ejemplo, viajé con una amiga y dormimos en diferentes albergues. Como toda la gente era joven y muchos viajaban solos o como mucho con otra persona, hicimos piña. Y además practicamos inglés, un 2×1. Por cierto, la página donde suelo hacer yo todas las reservas de alojamiento es Booking. Ahí puedes encontrar albergues a muy buen precio y comparar las críticas o reseñas de gente que ha dormido allí previamente.

 

Conoces gente de diferentes culturas

Como te comentaba ahora, en los albergues podrás conocer gente de diferentes culturas que, igual que tú, viaja sola. Estarán muy predispuestos a hablar contigo y a ti seguro que también te apetece conocerles y que te cuenten la historia, costumbres y curiosidades de su país de origen. Ellos también te harán mil preguntas sobre el país donde naciste, la ciudad donde vives, el motivo por el que estás haciendo el viaje solo… ¡Conversación no faltará!

Yo viajé sola a Bruselas en 2011. Bueno, más que viajar sola, me mudé a Bruselas para hacer una beca de seis meses. Iba sola, no conocía a nadie y acabé haciendo amigos españoles, pero también ingleses, rumanos, italianos, holandeses, griegos… Tanto si es un viaje solo de corta duración o largas estancias en el extranjero, estoy convencida de que harás buenos amigos. Además, así tendrás la excusa de visitarles y conocer países nuevos de la mano de un local. Todo un privilegio.

En el hostal de Quebec conocimos mucha gente en las zonas comunes.
En el hostal de Quebec conocimos mucha gente en las zonas comunes.

 

Ganas confianza en ti mismo

Otra ventaja de viajar solo es que ganas confianza en ti mismo. Es lo que tiene que todo lo tengas que resolver tú, no hay opción de delegar en nadie. Y, aunque a priori puede parecer algo estresante, te hará ganar mucha seguridad en ti mismo. Resolver un imprevisto te hace sentir bien.

¿Te cancelan un vuelo? ¿Pierdes un tren? ¿Llegas a un alojamiento donde la habitación se parece lo que un huevo a una castaña a las fotos que viste en su web? ¿Te entenderán aunque no hables el idioma local? Y ¿qué pasa si no consigues disfrutar del viaje como esperabas?

De todo se sale y, en esto, la experiencia es un grado. La primera vez estarás un poco más estresado que la segunda. Y así, llegará un momento en el que no tengas que preocuparte y acabarás actuando por inercia y resolviendo cada situación con soltura. Acabarás creando mecanismos de reacción que te ayuden a adaptarte a (casi) todo.

Viajar solo te permite conocerte mejor

Siempre se dice que quien regresa de un viaje no es la misma persona que partió y creo que es una verdad como un templo. Y si viajas solo, más todavía.

Podrás pasar tiempo contigo mismo, conocer tus fortalezas y debilidades, perder el miedo a muchas situaciones, ser más resolutivo y, sobre todo, madurar personalmente. Serás más extravertido, dejarás la timidez a un lado y vivirás muchas experiencias que recordarás toda la vida. Todo se vive de forma más intensa, tanto al viajar en solitario como al viajar solo en grupo organizado. Eso sí, no olvides no hacer nada de vez en cuando. Desconectar de todo sienta muy bien y te ayuda a conocerte mejor.

Dejas tus prejuicios a un lado

Ya te conté mis motivos personales para viajar y uno de ellos es romper los prejuicios. Aunque parezca mentira y en las noticias te den otra visión completamente diferente, la gente en general es buena e intenta ayudarte. Si viajas solo, te aseguro que los locales harán lo posible por resolver tus dudas, incluso aunque no hablen tu idioma. No sé si por empatía, por verte más vulnerable o por pura generosidad, pero lo hacen.

Yo he viajado sola varias veces por Inglaterra, por ejemplo, y todos los ingleses a los que pregunté intentaron darme todas las indicaciones con su mejor sonrisa. Siempre me pregunté si viajando acompañada hubiera sido igual o me hubieran soltado un “I am in a hurry” y a correr.

Los viajes en solitario son el nuevo Tinder

Tal cual. Las posibilidades de conocer a una persona viajando solo son altas. Además, tienes la ventaja de que sabrás desde el principio que tenéis en común un punto muy importante: vuestra afición por viajar.

Conozco muchas parejas que se conocieron viajando solos, se enamoraron y todavía hoy (la mayoría) siguen recorriendo el mundo juntos. También conozco casos de gente que no quería ataduras, pero sí disfrutaron del tiempo que pasaron juntos en ese país.

En definitiva, viajar solo es sinónimo de conocer gente nueva. Para hacer una ruta por la montaña, para compartir vivencias, para echarse unas carcajadas. Y en el ámbito más personal, hay mucho hueco para la amistad y para los enamoramientos, que haberlos, haylos.

Viajar solo es seguro

Una de las cosas que más miedo me daba de viajar sola era que me pasara algo en el viaje y no tener a alguien que me ayudara. Lo normal es que no enfermes, pero te puede pasar. Levantarte con fiebre, tener dolor de estómago por los cambios de alimentación y de agua, y un largo etcétera de razones que al principio me echaban para atrás.

Pero tiene fácil solución. Viajar con un seguro de viaje te da seguridad, como su propio nombre indica. Y viajando solo, créeme que es súper importante saber que si te pasa algo, vas a estar atendido. Yo suelo viajar con IATI porque tiene muy buenas coberturas y es más barato que muchos otros seguros. Por si te interesa, aquí puedes conseguir un 5% de descuento en tu seguro de viaje.

Viajar solo es seguro, lo importante es tener sentido común y no hacer nada que no harías en tu propio país.
Viajar solo es seguro, lo importante es tener sentido común y no hacer nada que no harías en tu propio país.

 

Viajar solo multiplica tu inspiración

Viajando solo tienes mucho tiempo para reflexionar y darle vueltas a la cabeza. ¿Qué quieres en tu vida? ¿Te gusta tu trabajo actual? ¿Dónde te ves a medio plazo? ¿Cuáles son tus metas y objetivos? Te lo digo por propia experiencia.

Mi proyecto que tienes ahora delante, La Vida son Dos Viajes, nació precisamente viajando sola en un avión de vuelta de Moscú. Llevaba muchos años dándole vueltas a la idea de tener mi propia web de viajes donde compartir mis experiencias y animar a otras personas a recorrer el mundo.

Pues en el avión fue donde tomé la decisión. Saqué una libreta y un bolígrafo y empecé a apuntar muchos nombres para el blog. Siempre he pensado que hay que aprovechar al máximo cada momento y del dicho “la vida son dos días”, nació La Vida son Dos Viajes. El viaje a Rusia no lo olvidaré nunca, como te puedes imaginar.

Viajar solo en grupo, una opción para tus primeras veces

Una opción muy buena para tus primeras veces es viajar solo en grupo. Son tus vacaciones y tampoco hace falta que fuerces la máquina y viajes solo si todavía no estás preparado. Viajar solo en grupo organizado te permitirá comprobar si te sientes cómodo estando con gente que no conoces. También te hará salir de tu zona de confort y mejorar tus habilidades sociales, igual que si viajas solo.

La gran ventaja es que si ocurre algún imprevisto, siempre tendrás el respaldo de la agencia. Vamos, que no tendrás que preocuparte por nada. Algunas de las agencias que te recomiendo para viajar solo en grupo organizado son 3000KM, Tierras Polares, Ámbar, Y por qué no solo y Viajarsolo.com.

Dónde viajar solo

Aunque puedes viajar solo prácticamente a cualquier sitio, te recomiendo que empieces por destinos que sean fáciles para ti. Puedes hacer una ruta por tu país para una primera toma de contacto y ya luego ampliar a otros países donde hablen español, por ejemplo. Mejor ir paso a paso si te da un poco de vértigo viajar solo.

Cuando ya te veas con confianza, puedes ampliar a otros países donde no hablen tu idioma pero sí estén muy acostumbrados al turismo, como Italia y Francia. Y, por qué no, a otros destinos lejanos como Malasia, un país al que fui sin ninguna expectativa y me fascinó. Además, salió todo sobre ruedas, en parte porque los malayos son muy serviciales y te ayudan siempre con una sonrisa.

Lo mismo ocurre con el número de días de viaje. Puedes empezar por una escapada de un día o de fin de semana, luego ampliar a 4 días, a una semana y ya luego no podrás parar 😊.

Viajar (solo o acompañado) te hace feliz

A mí viajar me hace feliz, pero esta vez no voy a hablarte de mis sensaciones. ¡Lo dicen los estudios científicos! Más concretamente, el estudio realizado por la Universidad Estatal de San Francisco, en el que se entrevistó a una muestra de 10.000 personas.

¿Cuál fue la conclusión? La gente que gasta su dinero en experiencias, como viajar, ir al teatro o comer en un restaurante, son más felices que los que se lo gastan en cosas materiales. Y, además de ser más felices, son más resolutivos y sufren menos estrés. Yo me incluyo en el grupo de los que disfrutan de las experiencias y, para mí, el dinero mejor invertido es en viajes, cultura y gastronomía. ¿Hay algo mejor que los recuerdos que te vas a llevar para toda la vida?

¿Te ha gustado mi artículo sobre las ventajas de viajar solo? ¿Has viajado solo en grupo organizado alguna vez? Comparte, me ayudas mucho. Y si tienes alguna duda o nos quieres contar tu experiencia viajando sol@, te leo abajo en comentarios.