Eslovaquia en 4 días: itinerario, consejos y anécdota sorpresa
3.7 (73.33%) 3 votes

Eslovaquia es el país de los castillos y los parques naturales. Un lugar que ha sido invadido en incontables ocasiones a lo largo de la historia. Las fortificaciones que verás en muchas ciudades eslovacas son la prueba de ello. Y muchas colinas que preservan los lugares más emblemáticos a los que se sube con esfuerzo y se baja con absoluta satisfacción.

Cuando organizaba mi viaje a Eslovaquia en 4 días, tuve claro las ciudades que quería visitar, pero no cómo desplazarme entre ellas. Siempre que puedo utilizo el transporte público (mi medio de transporte favorito es el tren), pero las conexiones y horarios de autobuses y trenes me harían perder mucho tiempo de espera en las estaciones. Railways of the Slovak Republic (https://www.zsr.sk/) es la página oficial de trenes en Eslovaquia. Cubren el recorrido por Bratislava, Trencin y Piestany, pero no Bojnice, donde tendrás que ir en autobús haciendo el recorrido Trencin-Prievidza y desde Prievidza coger otro autobús hasta Bojnice. Los billetes se compran en la página oficial de autobuses de Eslovaquia.

No obstante, si tienes carnet de conducir, te recomiendo que alquiles un coche. Es muy barato y podrás organizarte el itinerario a tu gusto. Yo por ejemplo Piestany lo vi en menos tiempo del que pensaba y en Bojnice decidí estar un día completo porque me encantó. Tener coche de alquiler te permite decidir sobre la marcha, si vas en tren o autobús es más complicado, aunque también es factible. A mí me costó 132€ los cuatro días completos, incluido el GPS.

Otro punto importante es decidir dónde dormir y si es mejor hacer base en Bratislava y de ahí desplazarse a cada ciudad y volver en el mismo día o dormir en diferentes ciudades durante tu viaje a Eslovaquia en 4 días. Mi recomendación es que duermas en Bratislava, Trencin y Bojnice (mi itinerario fue así y no lo cambiaría). De esta forma, harás una ruta circular y te ahorrarás mucho tiempo en desplazamientos. Y podrás ver el castillo de Trencin iluminado por la noche (¡el de Bojnice no lo iluminan, una pena!).

Y por último, y no menos importante, su gastronomía. Aunque hay muchos platos típicos eslovacos, el plato nacional es sin duda el bryndzové halušky. Son pequeños ñoquis de patatas con queso de leche de oveja y bacon frito. Me gustaron tanto que todos los días me lo pedía para comer o cenar. ¡Se me hace la boca agua! Otras delicias eslovacas que tienes que probar son el queso frito y la sopa de ajo (cesnačka).

Bryndzové halušky es el plato nacional de Eslovaquia.
Bryndzové halušky es el plato nacional de Eslovaquia.

 

Otro plato típico eslovaco es el queso frito acompañado de patatas.
Otro plato típico eslovaco es el queso frito acompañado de patatas.

 

Después de estos consejos, te cuento a continuación qué ver en Eslovaquia en 4 días y mi itinerario completo. ¡Allá vamos!

ITINERARIO DE ESLOVAQUIA EN 4 DÍAS

Tarde del día 1: Bratislava

Día 2: Piestany y Trencin

Día 3: Bojnice

Día 4: Bratislava

Mañana del día 5: entrega del coche de alquiler y vuelo de regreso a Madrid

QUÉ VER EN ESLOVAQUIA EN 4 DÍAS

Tarde del día 1: Bratislava

El vuelo directo desde Madrid hasta la capital eslovaca dura 3 horas. Aterrizamos en Bratislava a las 20:00 horas. Cogimos el coche de alquiler en el propio aeropuerto y nos dirigimos directamente al hotel para hacer el check-in. Desde el aeropuerto al centro se tarda unos 15 min en coche.

Como ya era noche cerrada cuando llegamos al hotel de Bratislava, preferimos cenar algo rápido y dormirnos pronto para madrugar al día siguiente. Nos esperaba un día con mucho ajetreo turístico.

Día 2: Piestany y Trencin

Ciudad balneario de Piestany

Después de ver la poca distancia que había entre ambas ciudades, no dudamos en visitar Piestany y Trencin en el mismo día. Si madrugas un poco, seguro que te da tiempo.

Cogimos el coche en Bratislava a las 08:30 horas y nuestra primera parada fue Piestany, la ciudad balneario más importante de Eslovaquia. El trayecto dura 1 hora. En Piestany puedes ver el Parque Mestský, Zuckmann Villa, Vila Löger y el Puente de las Arcadas (Kolonádový most).

Vistas del río desde el Puente de las Arcadas en Piestany.
Vistas del río desde el Puente de las Arcadas en Piestany.

 

No puedes perderte la isla balneario con el emblemático Thermia Palace, Irma Spa, el Balneario de Napoleón, el busto de Sissi y la famosa frase que anima a todos los pacientes que han recibido tratamiento en Piestany: Levántate y anda (“Surge et ambula”). En tu viaje por Eslovaquia en 4 días no dejes de visitar esta ciudad. ¡Se respira una tranquilidad difícil de encontrar en otros sitios!

Famosa escultura del hombre rompiendo la muleta en Piestany.
Famosa escultura del hombre rompiendo la muleta en Piestany.

 

La ciudad balneario de Piestany es una visita muy recomendable en un viaje por Eslovaquia en 4 días.
La ciudad balneario de Piestany es una visita muy recomendable en un viaje por Eslovaquia en 4 días.

 

En media mañana vimos los puntos más representativos de Piestany, así que sobre las 12:30 horas cogimos el coche rumbo a Trencin. Este trayecto dura solo 30 minutos.

Trencin, un imprescindible en tu viaje por Eslovaquia en 4 días

Lo mejor que ver en Trencin es su castillo junto con las dos plazas principales: Mierové námestie y Štúrovo námestie. Además, puedes ver la antigua puerta de entrada a la ciudad (Mestska Veza), subir por la Parish Stairway para disfrutar de las vistas y fijarte en el aire decadente de la sinagoga. La Columna de la Peste (Morovy StÍp) y las iglesias son otros puntos de interés en Trencin. Y, cómo no, pasear por sus calles para ver las casas de colores. ¡Es de los mejores planes que hacer en Eslovaquia en 4 días! Después de este día agotador, dormimos en Trencin.

El castillo de Trencin se alza sobre una colina, imposible no verlo.
El castillo de Trencin se alza sobre una colina, imposible no verlo.

 

La fuente Vodníka Valentína es la más original que vi en Eslovaquia en 4 días.
La fuente Vodníka Valentína es la más original que vi en Eslovaquia en 4 días.

 

No te vayas de Trencin sin hacerte una foto con la fuente Vodníka Valentína.
No te vayas de Trencin sin hacerte una foto con la fuente Vodníka Valentína.

 

La antigua puerta de acceso a la ciudad de Trencin (Mestska Veza) tiene un gran valor histórico.
La antigua puerta de acceso a la ciudad de Trencin (Mestska Veza) tiene un gran valor histórico.

 

Día 3: Bojnice

Sin duda, la ciudad más bonita que vi durante mi viaje por Eslovaquia en 4 días fue Bojnice, la ciudad eslovaca de cuento. Desde Trencin se tarda 1 hora en coche en llegar. La carretera es nacional con camiones y pavimento desigual en algunos tramos, así que no pises demasiado el acelerador.

A las 10:30 horas ya estábamos en el hotel haciendo el check-in, así que pudimos aprovechar el día completo en Bojnice. ¡Qué maravilla su castillo! Por fuera es de cuento, pero por dentro impresiona igual o más. Un enorme complejo con baños termales, el tilo del Rey Matías frente al castillo, la avenida Hurbanovo námestie, la Casa de la Cultura donde había una exposición de antigüedades cuando yo fui, así como la iglesia Kalvaria Bojnice en medio de un bosque de pinos. Aunque Eslovaquia es muy segura, a esta última te recomiendo que vayas de día. Ir campo a través cuando ha caído el sol no sé si lo termino de ver. Dormimos en Bojnice.

El castillo más impresionante que vi en Eslovaquia en 4 días fue el de Bojnice.
El castillo más impresionante que vi en Eslovaquia en 4 días fue el de Bojnice.

 

Paseando por los alrededores del castillo de Bojnice.
Paseando por los alrededores del castillo de Bojnice.

 

Día 4: Bratislava

No podíamos irnos de Eslovaquia sin visitar su capital. Yo visité Bratislava en un día y es tiempo suficiente para ver lo principal. El trayecto desde Bojnice hasta Bratislava en coche te llevará unas 2 horas 15 min. Al principio cogerás una carretera nacional y después autopista. ¡Una gozada!

En Bratislava debes hacer un recorrido a pie buscando las esculturas de bronce más originales (mi favorita es Čumil). Tampoco debes irte sin ver la Iglesia Azul de St. Elizabeth (la preferida por las parejas para casarse), el castillo, la Casa del Buen Pastor, la plaza Hlavne námestie, el Palacio del Primado y el antiguo teatro nacional eslovaco.

La iglesia azul de St. Elizabeth es la preferida por los novios para casarse en Bratislava.
La iglesia azul de St. Elizabeth es la preferida por los novios para casarse en Bratislava.

 

Hlávne námestie es la plaza principal de Bratislava.
Hlávne námestie es la plaza principal de Bratislava.

 

En Bratislava no podía faltar su castillo.
En Bratislava no podía faltar su castillo.

 

Čumil (Man at Work) es la escultura de bronce más famosa de Bratislava.
Čumil (Man at Work) es la escultura de bronce más famosa de Bratislava.

 

Además, puedes ver la Puerta de San Miguel y la Catedral de San Martín. Un poco más alejado del centro está el actual teatro nacional eslovaco y el centro comercial Eurovea, muy socorrido especialmente si tu viaje a Eslovaquia en 4 días lo haces en temporada de otoño-invierno. Dormimos en Bratislava.

Día 5: entrega del coche de alquiler y vuelta a Madrid

 Nuestro vuelo salía a las 10 de la mañana, por lo que nada más desayunar fuimos directamente al Aeropuerto de Bratislava, dejamos el coche de alquiler y cogimos el vuelo de vuelta a Madrid. Fin de nuestro viaje a Eslovaquia en 4 días.

BONUS TRACK: ANÉCDOTA SORPRESA EN BRATISLAVA

Quién me iba a decir a mí que me iba a llevar un bonito recuerdo de no encontrar una gasolinera donde repostar antes de dejar mi coche de alquiler. Aunque íbamos con tiempo suficiente, puse en el GPS la gasolinera más cercana y allí que fuimos (o, más bien, lo intentamos).

El problema llegó en un giro por una de las calles principales. Imagínate cuatro carriles abarrotados de coches. Súmale en el centro de estos carriles las vías por donde pasaban los tranvías. Mi GPS me decía que tenía que atravesar todos esos carriles, un suicidio en toda regla. Pensé: el GPS se ha perdido, voy a dar otra vuelta y a ver dónde me redirecciona. Justo donde había estado parada unos minutos, había un hombre de unos 60 años, pelo blanco con coleta, hablando con un taxista. No le di mayor importancia.

Me alejé unas calles de donde me encontraba y el GPS actualizó la ruta y… ¡volví al mismo sitio, al cruce peligroso! Y, cómo no, el navegador me hizo parar a la misma altura de esa calle, donde tenía que hacer el giro imposible. El señor seguía ahí.

Hablando se entiende la gente… ¡hasta sin entenderse!

De repente vi que se acercaba, bajé la ventanilla del copiloto y empezó a hablarme en eslovaco. “¡Qué idioma tan bonito, ojalá entendiese algo!”, pensé. Al ver mi cara de asombro, me preguntó si hablaba alemán, le dije que un poco (mi nivel de alemán lógicamente no era suficiente para decirle que necesitaba una gasolinera y que cómo podía llegar a la que tenía a 2 min en coche sin morir en el intento).

Siguió hablándome en eslovaco, haciendo gestos, yo repitiendo en eslovaco lo que él me decía (como si así fuese a interiorizar o entender algo) y me dijo una palabra que no sé por qué asocié a luces de emergencia (algo así como: blinki blinki). Se fue corriendo y mi intuición me dijo que tenía que quedarme esperando. Total, lo peor que podía pasar era que no apareciese al cabo de unos minutos.

¡Y apareció! Había ido al garaje a coger su coche. Me hizo señas para que le siguiera y así hice. El cruce tenía que hacerlo, pero tenía que cruzar la mitad de los carriles, pararme en medio y después cruzar la otra mitad. Yo repetía cada giro que él hacía, cada parada, cada intermitente. Después de unos minutos… ¡ahí estaba la gasolinera! Se bajó del coche sonriendo, me dio la mano para despedirse, le di las gracias en inglés y se marchó.

Moraleja: el mundo está lleno de gente maravillosa dispuesta a ayudar. No era una situación fácil porque yo no hablaba eslovaco y él no hablaba español. Aun así, las ganas y la predisposición hicieron que nos entendiéramos. Y todo gracias al blinki blinki…