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Corea del Sur con niños: guía para organizar un viaje inolvidable

Si estás pensando en viajar a Corea del Sur con niños, déjame decirte que es mucho más fácil de lo que imaginas. Es un destino seguro, cómodo y lleno de experiencias que fascinan a los más pequeños.

Robots que sirven la comida, fotomatones por todas partes, templos budistas, gente bailando K-Pop en la calle, mercados llenos de vida y, si viajas en primavera, la espectacular floración de los cerezos. Además, los coreanos son súper cariñosos con los niños y nos sorprendió que no pararan de regalar pequeños detalles a nuestras hijas.

Pero es normal que antes de organizar tu viaje a Corea del Sur con niños te surjan un montón de dudas. ¿Es mejor llevar carrito o mochila de porteo? ¿Qué pueden comer los niños si no les gusta el picante? ¿Qué planes merece la pena hacer en Seúl, Busan o Gyeongju? ¿Cuántos días hacen falta para recorrer el país sin ir con la lengua fuera?

Como quiero que tu única preocupación sea disfrutar del viaje, en esta guía he recopilado mi experiencia y aprendizajes tras recorrer Corea del Sur durante 10 días con nuestras hijas de 4 y 2 años. Spoiler: volvería a repetir el viaje ahora mismo.

¿Merece la pena viajar a Corea del Sur con niños?

Si me preguntas si recomiendo viajar a Corea del Sur con niños, mi respuesta es un sí rotundo. Nosotros estuvimos 10 días completos recorriendo el país (sin contar los vuelos de ida y vuelta, ambos con escala) cuando nuestras hijas tenían 4 y 2 años. La verdad es que disfrutaron muchísimo. Todo les llamaba la atención y alucinaron con cada cosa nueva que descubrían.

Los templos budistas, hacerse fotos en los fotomatones que hay por todas partes, encargar una caricatura, ver los bailes de K-Pop en la calle o encontrarse robots sirviendo la comida en algunos restaurantes fueron algunos de sus momentos favoritos. ¡Y qué decir del famoso pollo frito coreano o de las tornado potatoes! Un vicio.

Pero si tuviera que quedarme con una sola cosa, sería con el cariño de los coreanos hacia los niños. Perdí la cuenta de las veces que les regalaron a mis hijas pulseras, caramelos, billetes (¡sí, has leído bien!) o algún detalle sin venir a cuento.

Siempre había alguien dispuesto a echar una mano y en ningún momento tuvimos sensación de inseguridad. Todo eso, unido a lo limpio que está el país y a lo bien que funciona el transporte, hizo que viajar con ellas fuera muchísimo más fácil de lo que imaginábamos. ¡Volveríamos mañana mismo!

Preparativos para viajar a Corea del Sur con niños

¿Cuál es la mejor época para viajar a Corea con niños?

Si puedes elegir, me quedaría con la primavera o el otoño. Nosotros fuimos durante la floración de los cerezos y fue una auténtica pasada. Si volviera, probablemente repetiría en esa misma época.

En verano hace calor y bastante humedad, así que es una época que evitaría salvo que no podáis viajar en otro momento del año. Siempre podéis combinar Seúl con Busan o Jeju para sobrellevar mejor el calor con un buen chapuzón en el mar.

En invierno Corea del Sur también tiene su encanto, pero ten en cuenta que hay mínimas bajo cero en muchas zonas. ¡Imprescindible ir bien abrigados, sobre todo si viajáis con niños pequeños!

Cerezos en flor durante un viaje a Corea del Sur con niños.
Vivir la floración de los cerezos en Corea del Sur fue un auténtico regalo.

Seguro de viaje: nuestra experiencia en un hospital de Corea del Sur

Nosotros siempre viajamos con seguro, pero después de este viaje tengo todavía más claro que merece la pena, especialmente si vas con niños. Cuando estábamos en Busan tuvimos que llevar a nuestra hija mayor al médico por una otitis y la experiencia no pudo ser mejor.

Nos buscaron un hospital pediátrico, nos gestionaron la cita y, cuando llegamos, ya sabían lo que le pasaba. Lo que más nos sorprendió fue que, como la médico no hablaba inglés, el seguro nos puso una intérprete allí mismo, en el hospital, que fue traduciendo toda la consulta. La verdad es que nos dio muchísima tranquilidad.

Te cuento nuestra experiencia en el hospital de Busan por si quieres echarle un vistazo. Y recuerda que tienes descuento en tu seguro de viaje (un 5 % de descuento general y hasta un 15 % para familias) por leer La Vida Son Dos Viajes. ¡Se queda muy bien de precio!

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Cómo moverse por Corea del Sur con niños

Moverse por Corea es más sencillo de lo que parece. Nosotros utilizamos los trenes de alta velocidad KTX para ir de una ciudad a otra y, una vez allí, casi siempre nos movimos en metro o autobús. También cogimos taxi varias veces (no nos parecieron excesivamente caros).

Mi consejo es que el primer día te compres una tarjeta T-Money, que sirve para pagar el transporte público en prácticamente todo el país. A nosotros nos la dieron gratis al comprar la tarjeta SIM en el aeropuerto y solo tuvimos que comprar una segunda. Los menores de 6 años viajan gratis, así que no necesitan su propia tarjeta.

Si viajas con carrito, no te preocupes. En casi todas las estaciones hay ascensores, aunque a veces cuesta un poco encontrarlos. En los autobuses siempre nos pedían que plegáramos el carrito.

Para organizar las rutas, olvídate de Google Maps, porque no funciona bien en Corea. Nosotros utilizamos KakaoMap, que nos pareció más intuitiva que Naver Maps. Pero si quieres todos los detalles, echa un vistazo a mis consejos para viajar a Corea del Sur por libre, donde te explico todo paso a paso.

Internet y aplicaciones imprescindibles

Mi consejo es que compres la tarjeta SIM directamente al llegar a Corea, ya que suele salir bastante más barata que comprar una eSIM antes de viajar. Nosotros lo hicimos en el aeropuerto y, además, nos regalaron una tarjeta T-Money como te decía antes.

En cuanto a las aplicaciones, no te compliques demasiado. Elige KakaoMap o Naver Maps para moverte por el país, Papago o Google Translate para traducir (nos apañamos perfectamente con Google Translate) y Kakao T si vas a pedir algún taxi (también hay Uber en algunas ciudades). Con esas tres aplicaciones tienes más que suficiente para todo el viaje.

Pagar en Corea del Sur: tarjeta, efectivo y tax refund

En Corea del Sur podrás pagar casi todo con tarjeta. Nosotros utilizamos Revolut durante todo el viaje y apenas necesitamos sacar efectivo.

Eso sí, lleva algo de dinero en metálico porque lo necesitarás para recargar la tarjeta T-Money y para pagar en algunos puestos de comida callejera o mercados tradicionales.

Y un último consejo. Si tienes pensado hacer compras, lleva siempre el pasaporte encima. Lo necesitarás para tramitar el tax refund en muchas tiendas. Nosotros lo utilizamos en Kakao Friends, cuando compramos un par de peluches para las niñas.

¿Carrito o mochila de porteo?

Nosotros llevamos carrito y, en general, nos apañamos muy bien porque las calles están asfaltadas y se puede usar sin problema en casi todas partes. No echamos de menos la mochila de porteo.

Eso sí, en el metro más de una vez acabamos cargándolo por las escaleras porque encontrar el ascensor suponía dar bastante vuelta. En los autobuses nos pedían que lo plegáramos, que nos parecía lógico porque a veces iban bastante llenos.

En algunos templos hay escaleras, pero puedes dejar el carrito fuera, igual que en bastantes restaurantes. Al principio nos daba un poco de reparo, pero enseguida vimos que en Corea del Sur nadie toca nada. De hecho, vimos a muchísima gente dejando sus pertenencias sin ningún tipo de preocupación. ¡Tenemos mucho que aprender de los coreanos en ese sentido!

Tronas, cambiadores y comida no picante

Reconozco que la comida era una de las cosas que más me preocupaban antes de viajar. No me gusta nada el picante y, además, viajábamos con nuestras hijas de 4 y 2 años. Pero la verdad es que fue mucho más fácil de lo que esperaba. Aunque hay muchos platos picantes, también encontrarás bastantes opciones que no pican.

A mis hijas les encantó la barbacoa coreana (eso sí, asegúrate de pedir la carne sin marinar, porque muchas salsas llevan un toque picante), el bibimbap (arroz con verduras, carne y huevo), los mandu (dumplings coreanos) y, cómo no, el famoso pollo frito.

Encontramos tronas en algunos restaurantes (no en todos) y, si viajas con un bebé, también hay bastantes cambiadores, sobre todo en centros comerciales y estaciones de metro. ¡Y qué limpios estaban siempre los baños públicos! Así da gusto.

El pollo frito coreano fue uno de nuestros grandes descubrimientos gastronómicos.
Probamos el pollo frito tradicional y con garlic soy y ambos estaban para chuparse los dedos.

¿Es un destino recomendable para viajar con bebés y niños pequeños?

Sin ninguna duda, sí. De todos los países que hemos visitado en familia, Corea del Sur nos ha parecido uno de los más cómodos para viajar con niños pequeños. Es un país muy seguro, limpio y donde los niños son muy bien recibidos.

Pero, sobre todo, es un destino que les llama muchísimo la atención. Los templos budistas, los robots que sirven la comida, los fotomatones, los espectáculos de K-Pop en la calle, las máquinas de peluches, los mercados llenos de comida… Para ellos es una aventura constante y eso hace que disfruten muchísimo del viaje.

Y luego está el cariño de los coreanos. Nunca nos había pasado que se acercaran a menudo a regalarles pulseras, caramelos o algún detalle sin venir a cuento. Se notaba que les encantan los niños y eso hizo que nos sintiéramos muy cómodos desde el primer día.

Qué hacer en Seúl con niños

Ver el cambio de guardia en el Palacio Gyeongbokgung

No hay cambio de guardia que pase desapercibido a ojos de los más pequeños. Los uniformes de colores, los enormes sombreros, los tambores y la música tradicional son un espectáculo que les deja con la boca abierta.

Yo te recomiendo intentar cuadrar la visita al Palacio Gyeongbokgung con la ceremonia. A mis hijas les encantó y fue una forma muy divertida de acercarse a la historia de Corea casi sin darse cuenta. Además, ¡es completamente gratis!

Ir en busca de hanboks (o alquilar uno para mimetizarte)

Una de las cosas que más llamó la atención a mis hijas fue encontrarse con un montón de personas paseando con hanbok, el traje tradicional coreano. Les hacía muchísima ilusión ir señalándolos mientras recorríamos los palacios.

Y, si te apetece, también puedes alquilar uno y mimetizarte con el resto. Además de llevarte unas fotos preciosas, entrarás gratis a los palacios mientras lo lleves puesto. ¡Una experiencia muy coreana!

Personas vestidas con hanbok en el Palacio Gyeongbokgung en Seúl.
Es habitual ver a muchos coreanos y coreanas recorriendo los palacios vestidos con el traje tradicional hanbok.

Hacerse una caricatura

No sé qué tienen las caricaturas, pero a los niños les encantan. En barrios como Myeongdong, que por cierto es una de las mejores zonas donde alojarse en Seúl, encontrarás varios artistas que te dibujan en apenas unos minutos.

Nos pareció un recuerdo mucho más original que el típico imán de nevera y, además, las niñas no paraban de reír mientras iban viendo cómo aparecían sus dibujos.

Y un detalle que nos hizo muchísima gracia. Como ves en nuestra caricatura, ¡a ojos coreanos nuestras hijas son prácticamente gemelas!

Retrato familiar con estilo manga realizado en Corea del Sur.
Uno de los recuerdos más originales que nos llevamos del viaje fue nuestra caricatura familiar.

Entrar en un fotomatón coreano (o en varios)

Este es otro de los planes que más éxito suele tener en un viaje a Corea del Sur con niños. Hay fotomatones por todas partes, así que es casi imposible resistirse a entrar.

Puedes elegir el fondo, hacer las poses más divertidas e incluso utilizar accesorios. En apenas unos minutos tendrás una tira de fotos de recuerdo. Nosotros acabamos entrando en varios porque a las niñas les encantaron… ¡y reconozco que a los mayores también!

Ahora tenemos una de esas tiras de fotos en la nevera y, cada vez que la vemos, nos acordamos de lo muchísimo que disfrutamos del viaje.

Descubrir los espectáculos de K-Pop en la calle

Aunque no seas fan del K-Pop, te aseguro que acabarás parándote más de una vez. En zonas como Hongdae es muy habitual encontrarse con grupos de jóvenes haciendo coreografías en plena calle.

A mis hijas les fascinaba quedarse mirándolos e intentar imitar algún paso de baile. Si pasas por allí al atardecer, es muy probable que te encuentres con alguno. ¡El ambiente es una pasada!

Entrar en la tienda de Kakao Friends

Si tus hijos/as son de los que se vuelven locos con los peluches, prepárate. Las tiendas de Kakao Friends son una auténtica tentación, llenas de personajes gigantes, peluches, papelería y todo tipo de recuerdos.

Nosotras acabamos cayendo y las niñas eligieron un peluche cada una. Todavía duermen con ellos, así que diría que fue una de las compras más amortizadas del viaje.

Visitar HiKR Ground

Este es uno de esos planes que se nos quedó pendiente, y no por falta de ganas. Lo llevábamos apuntado porque todo el mundo habla maravillas de él, pero al final no nos dio tiempo.

Es un museo gratuito y muy interactivo donde puedes grabar un videoclip de K-Pop, bailar delante de pantallas gigantes, hacerte fotos y jugar con un montón de experiencias digitales. Si viajas con niños (o adolescentes), yo intentaría hacerle un hueco en el itinerario, porque tiene pintaza.

Subir a la Lotte World Tower y visitar Lotte World

Si viajas a Corea del Sur con niños, esta zona de Seúl es un acierto. Aquí se encuentra Lotte World, uno de los parques de atracciones más famosos del país, con una parte cubierta (ideal si llueve o hace mucho calor) y otra al aire libre.

Y ya que estás allí, merece mucho la pena subir a la Lotte World Tower, el edificio más alto de Corea del Sur. Las vistas desde arriba son espectaculares y a los niños les suele impresionar muchísimo ver la ciudad a más de 500 metros de altura.

Alucinar con los templos budistas

Era la primera vez que mis hijas entraban en un templo budista y les encantó todo el ritual: quitarse los zapatos antes de entrar, ver los budas gigantes, el incienso y a la gente rezando con reverencias.

Nosotros visitamos Jogyesa y Bongeunsa en Seúl, Bulguksa en Gyeongju y Haedong Yonggungsa en Busan. Si solo pudiera recomendar uno, me quedaría con Haedong Yonggungsa, aunque Bulguksa también nos pareció una auténtica maravilla.

Eso sí, el favorito de mis hijas fue Jogyesa. Allí había un enorme gong que se podía tocar con un mazo de madera y… ¡hicimos cola varias veces para repetir!

Estatua budista en el templo Jogyesa de Seúl.
Visitar templos budistas con sus farolillos de colores es uno de los planes más recomendables en Corea del Sur con niños.

Bailar junto a la estatua de Gangnam Style y visitar Starfield Library

Aunque tus hijos/as no conozcan la canción, es casi imposible no hacerse una foto con la famosa estatua de Gangnam Style. Yo les puse la canción a mis hijas los días previos al viaje para ir practicando.

Y, ya que estás por la zona, justo al lado está el centro comercial COEX, donde también se encuentra la espectacular Starfield Library. A nosotros nos impresionó muchísimo verla en persona. ¡Es mucho más grande de lo que parece en las fotos!

Estatua de Gangnam Style en Seúl.
Bailar junto a la famosa estatua de Gangnam Style es un plan divertido para hacer en familia.
Starfield Library, uno de los mejores planes de Corea del Sur en familia.
La impresionante biblioteca Starfield Library es una de las visitas imprescindibles de Seúl.

Probar suerte en las máquinas de peluches

Las máquinas de peluches están por todas partes y llaman muchísimo la atención de los niños. Nosotros probamos suerte una vez y, para sorpresa de nadie, no conseguimos sacar el peluche.

Eso sí, hay una cosa que no nos esperábamos. La música estaba tan alta que mis hijas enseguida quisieron salir.

Asomarse a un karaoke

Una de las cosas que más nos sorprendió fue la cantidad de karaokes que hay en Seúl. Están por todas partes y, muchas veces, desde la calle puedes ver a través de las cristaleras a grupos de amigos cantando y pasándoselo en grande.

Una de las noches estuvimos un buen rato enfrente de un karaoke mirando cómo bailaban y cantaban un grupo de amigas coreanas. ¡Momentazo para el recuerdo!

Disfrutar del Festival de los Cerezos

Nosotros viajamos a Corea del Sur en Semana Santa y nos coincidió con la floración de los cerezos. ¡Fue espectacular!

Fuimos al Yeouido Spring Flower Festival y no solo nos encantó pasear bajo los cerezos en flor. También había actuaciones en la calle, músicos tocando instrumentos tradicionales coreanos e incluso un escupefuegos que les dejó con la boca abierta.

Si puedes hacer coincidir tu viaje con la floración, no lo dudes. ¡Nos quedamos sin espacio en la cámara con tantas fotos de cerezos!

Festival de los cerezos de Yeouido en Seúl.
Música, actuaciones y cientos de cerezos en flor durante el Yeouido Spring Flower Festival de Seúl.

Busan con niños: planes imprescindibles

Subir a la Sky Capsule y al Beach Train

Este era uno de los planes que hacer en Busan que más ilusión nos hacía… y también una de nuestras espinitas del viaje. Cuando quise reservar, ya no quedaban entradas y, para rematar, ese mismo día tuvimos que llevar a Olivia al médico por una otitis. ¡No era nuestro día!

Si quieres subir, reserva con bastante antelación en la web oficial o en Get Your Guide. Yo combinaría las dos experiencias: subir en la Sky Capsule desde Mipo hasta Cheongsapo y regresar después en el Beach Train.

Y ya que estás en Cheongsapo, aprovecha para pasear un rato por el barrio y acercarte al Cheongsapo Daritdol Observatory. Las vistas desde la pasarela sobre el mar merecen muchísimo la pena. Otros miradores de ese estilo son Songdo Skywalk y Oryukdo Skywalk por si te quedas con ganas de más.

¿Quieres subir a la Sky Capsule al atardecer y recorrer con un guía los sitios más bonitos de Busan?

Perderse por la aldea cultural de Gamcheon

Las casitas de colores de Gamcheon parecen sacadas de un cuento. Pero lo que más les gustó a mis hijas fue ir coleccionando los sellos repartidos por el recorrido. Puedes hacer una ruta corta, de unos 40 minutos, o una más larga si te apetece explorar el barrio con calma.

Más que intentar verlo todo, mi consejo es pasear sin prisas, asomarte a los miradores y dejar que los niños vayan descubriendo murales, esculturas y rincones curiosos. Estoy segura de que se lo pasarán en grande.

Alucinar en el mercado de pescado de Jagalchi

¡No te saltes este plan por nada del mundo! En Jagalchi Market hay una zona con piscinas donde los peces y mariscos siguen vivos. A mis hijas les fascinaba asomarse para ver qué aparecía y, de vez en cuando, algún pez salpicaba agua al pasar. ¡Se lo pasaron genial!

Si te gusta el pescado o el marisco, puedes aprovechar para comer allí mismo. Y si no, simplemente pasear entre los puestos ya merece la pena. Estoy segura de que verás un montón de especies que nunca habías visto con formas de lo más curiosas.

Mercado de pescado Jagalchi durante un viaje a Corea del Sur con niños.
El mercado de Jagalchi es una experiencia que nos encantó tanto a mayores como a pequeños.

Subir a Busan X the Sky

No suelo ser muy fan de pagar por un mirador, pero Busan X the Sky me hizo cambiar de opinión. Está en la segunda torre más alta de Corea del Sur y las vistas de la playa de Haeundae, el mar y los rascacielos son una auténtica pasada.

Dormir en un rascacielos con vistas al mar

Nosotros nos alojamos en este rascacielos de 61 plantas junto a Busan Station y repetiríamos con los ojos cerrados. Nos hicieron upgrade y nos dieron dos apartamentos conectados, así que teníamos espacio de sobra. Y nos encantó el váter al estilo japonés, con chorrito de agua, secador y un montón de botones que tardamos un buen rato en atrevernos a probar.

Si estás organizando el viaje, aquí te cuento cuáles son las mejores zonas donde dormir en Busan según mi experiencia.

¿Quieres encontrar los mejores alojamientos en Corea del Sur?

Descubrir el templo Haedong Yonggungsa

Si hay un templo que no me perdería en Busan, es Haedong Yonggungsa. A diferencia de la mayoría de templos de Corea, este está junto al mar y el entorno es una auténtica pasada.

A mis hijas les encantó volver a quitarse los zapatos antes de entrar, ver las enormes estatuas de Buda y recorrer los caminos entre farolillos con el sonido de las olas de fondo.

Soltar energía en Busan Citizens Park

Si buscas zonas verdes, parques infantiles y espacio de sobra para correr y desconectar un rato después de tantas visitas, toma nota de Busan Citizens Park.  

Nosotros agradecimos mucho hacer una pausa aquí. Las niñas pudieron jugar un buen rato mientras nosotros descansábamos antes de seguir recorriendo la ciudad.

Jugar en Haeundae Beach

Aunque no viajes a Corea del Sur pensando en ir a la playa, merece la pena acercarse a Haeundae Beach. Es la playa más famosa de Busan y un sitio perfecto para descansar un rato, jugar en la arena o simplemente pasear por el paseo marítimo antes de continuar la ruta.

Playa de Haeundae en Busan.
La playa de Haeundae es uno de los lugares más emblemáticos de Busan.

Qué ver en Gyeongju con niños

Volar una cometa entre las tumbas reales

No todos los días puedes volar una cometa entre tumbas de más de 1.500 años. En el parque de Daereungwon vimos un montón de familias coreanas haciéndolo y, cómo no, mis hijas también quisieron probar.

Fue uno de esos momentos sencillos que acaban convirtiéndose en uno de los mejores recuerdos de los 2 días que pasamos en Gyeongju.

Niñas volando cometas junto a las tumbas reales de Gyeongju.
Pasamos un buen rato volando las cometas en Gyeongju rodeados de cerezos en flor.

Descubrir el templo de Bulguksa

Si solo vas a visitar un templo en Gyeongju, que sea Bulguksa. Es uno de los más importantes de Corea del Sur y nos pareció precioso.

Si tienes tiempo, aprovecha para acercarte también a la Gruta Seokguram, que está muy cerca de Bulguksa. Nosotros nos quedamos con las ganas porque no nos daba tiempo a todo, pero es la combinación que suele hacer casi todo el mundo en Gyeongju.

Visitando un templo budista durante un viaje a Corea del Sur con niños.
Entrar en un templo budista es una experiencia que suele encantar a los más pequeños.

Ver las tumbas reales (sin subirse encima)

Las tumbas reales de Daereungwon impresionan muchísimo y, precisamente por eso, a más de un niño le entrarán ganas de trepar hasta arriba. Pero ni se te ocurra.

Subirse está prohibido y las sanciones pueden llegar hasta 20 millones de wones (unos 11.400 €) e incluso contemplan penas de prisión. Así que mejor conformarse con admirarlas desde abajo. Tu bolsillo te lo agradecerá.

Pasear por Hwangnidan-gil

Después de tanta historia, apetece cambiar de ambiente. Hwangnidan-gil es la calle más animada de Gyeongju, llena de cafeterías, tiendas monísimas y puestos de comida.

Y hay una cosa que no puedes dejar de probar: la famosa moneda de 10 wones rellena de queso. Se ha convertido en uno de los snacks más populares de la ciudad y, además de estar buenísima, es perfecta para hacer una parada mientras sigues paseando. ¡No me hago responsable si tus hijos/as quieren repetir y repetir!

Cruzar el puente Woljeonggyo

Si hay un puente que llama la atención de los niños en Gyeongju, ese es Woljeonggyo. Parece sacado de un cuento y es uno de los rincones más fotogénicos de la ciudad.

Si puedes, acércate al atardecer o de noche, cuando se ilumina y el reflejo sobre el río lo hace todavía más espectacular. Es una parada rápida, pero merece muchísimo la pena.

Pasear por el Palacio Donggung y el estanque Wolji al atardecer

Si puedes, intenta visitar Donggung y el estanque Wolji al atardecer. Cuando anochece y se encienden las luces, el reflejo del palacio sobre el agua es una auténtica maravilla.

Además, a los niños les suele gustar mucho pasear alrededor del estanque, cruzar los puentes y fijarse en los patos y peces que hay en el agua. Es el broche perfecto para terminar el día en Gyeongju.

Jeju con niños: volcanes, playas y mujeres buceadoras

Nosotros no llegamos a visitar Jeju porque solo teníamos 10 días, pero es una de las paradas más habituales en un viaje a Corea del Sur. Si tienes 2 o 3 días más, aprovecha para descubrir estas tres experiencias que todo el mundo recomienda:

Ver a las mujeres buceadoras (haenyeo)

Uno de los grandes símbolos de Jeju son las haenyeo, mujeres que bucean a pulmón para recoger marisco como llevan haciendo desde hace generaciones. Verlas en acción debe de ser una experiencia única.

Perderse en Gimnyeong Maze Park

Si viajas con niños, Kimnyeong Maze Park tiene pinta de ser un planazo. Es un enorme laberinto formado por altos setos donde el reto es encontrar la salida. Además, cuenta con un mirador y un puente desde los que podrás ver el laberinto desde arriba. Estoy segura de que a los más pequeños les encantará.

Disfrutar de la naturaleza y las playas

Si te apetece terminar el viaje con un ritmo más tranquilo, Jeju es el lugar perfecto. La isla es famosa por sus paisajes volcánicos, sus playas de aguas cristalinas y lugares como el Pico Ilchulbong del Monte Seongsan, la cascada de Jeongbang de 23 metros de altura y los campos de té de Osulloc.

Y, por supuesto, no te olvides de buscar las famosas estatuas Dol Hareubang, uno de los grandes símbolos de la isla.

Curiosidades de Corea del Sur que encantan a los niños (y mayores)

  • Los coreanos adoran a los niños. Perdí la cuenta de las veces que regalaron a mis hijas pulseras, chucherías, billetes y hasta un paraguas un día que nos diluvió en Busan (y eso que le dijimos a la chica que nosotros teníamos).  
  • Hay robots que sirven la comida o te recogen los platos vacíos en muchos restaurantes. ¡Y también los vimos trabajando en el aeropuerto!
  • Puedes dejar el carrito fuera de una cafetería o un restaurante sin preocuparte de que desaparezca. Nos daba reparo al principio, pero allí nadie toca nada.
  • Es uno de los países más seguros en los que hemos estado. En ningún momento tuvimos sensación de inseguridad. De hecho, en muchos países alojarse cerca de las estaciones de tren no es recomendable, y en Corea del Sur puedes hacerlo con total tranquilidad.
  • Todo está increíblemente limpio. Incluso encontramos máquinas para limpiar las botas después de hacer senderismo y un secador de paraguas antes de entrar en un centro comercial.
  • El transporte público funciona de maravilla y la gente respeta muchísimo los asientos reservados para embarazadas, niños, mayores y personas con movilidad reducida.
  • Las tiendas de conveniencia (CU, GS25 o 7-Eleven) te sacan de más de un apuro. Están por todas partes y venden de todo: comida preparada, bebidas, helados, pañales, cargadores, paraguas… ¡Incluso puedes recargar la tarjeta T-Money!
  • Las tiendas de personajes son una auténtica tentación. Kakao Friends, Line Friends… aunque vayas con la idea de «solo mirar», es difícil salir con las manos vacías.
  • Los baños públicos están impecables y algunos tienen váteres al estilo japonés con chorrito de agua, secador y un montón de botones indescifrables.
  • Apenas verás gente fumando por la calle. En Corea del Sur solo se puede fumar en zonas habilitadas, así que se agradece muchísimo pasear sin ir esquivando humo, especialmente cuando viajas con niños pequeños.
  • El K-Pop está presente en todas partes. Es habitual encontrarte grupos bailando en la calle, especialmente en barrios como Hongdae en Seúl. ¡Ahora en nuestra casa no para de sonar BTS!

Preguntas frecuentes

¿Es seguro viajar a Corea del Sur con niños?

Sí. Corea del Sur está considerado uno de los países más seguros del mundo y es un destino muy cómodo para viajar en familia. Es habitual ver carritos de bebé aparcados fuera de cafeterías o restaurantes, los índices de criminalidad son muy bajos, la sanidad es de gran calidad y la sensación de seguridad es muy alta, tanto de día como de noche.

¿Cuál es la mejor época para viajar a Corea del Sur en familia?

La primavera y el otoño son las mejores épocas para visitar Corea del Sur. Las temperaturas son agradables, llueve poco y es cuando los paisajes están más bonitos gracias a la floración de los cerezos o a los colores del otoño. El verano suele ser muy caluroso y húmedo, mientras que el invierno puede ser bastante frío.

¿Es fácil moverse por Corea del Sur con carrito de bebé?

Sí. Las ciudades están bien adaptadas y la mayoría de las calles tienen aceras amplias y pavimentadas. En el metro y las estaciones encontrarás ascensores, aunque a veces las salidas accesibles obligan a dar un pequeño rodeo. En los autobuses normalmente es necesario plegar el carrito si van muy llenos.

¿Qué pueden comer los niños en Corea del Sur si no les gusta el picante?

Aunque la cocina coreana es famosa por sus platos picantes, también hay muchas opciones aptas para niños. La barbacoa coreana, el bibimbap, los mandu o el pollo frito suelen ser apuestas seguras. Además, en las grandes ciudades encontrarás restaurantes internacionales, cafeterías y tiendas de conveniencia donde comprar comida si surge cualquier imprevisto.

¿Cuántos días hacen falta para viajar a Corea del Sur con niños?

Lo ideal es tener de 10 a 14 días. Con 10 días podrás recorrer Seúl, Busan y Gyeongju a un ritmo cómodo. Si cuentas con algunos días más, merece la pena añadir la isla de Jeju para disfrutar de sus paisajes volcánicos, playas y naturaleza.

¿Te han gustado mis consejos para viajar a Corea del Sur con niños? ¡Me ayudas mucho si compartes el artículo! Y si tienes alguna duda, déjame un comentario y te responderé enseguida.

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Sobre Paula

Sobre Paula Morales

Periodista y traductora de formación. Tras varios años trabajando en Comunicación y Marketing Digital en diferentes empresas y agencias, decidí apostar por lo que de verdad me hace feliz: viajar y contártelo en La Vida Son Dos Viajes y ser tu asesora de viajes para ayudarte a recorrer el mundo por libre igual que lo hago yo.

Te animo a leer más sobre mí para saber quién está detrás de este proyecto al que le dedico mucho cariño, ilusión e infinitas horas de trabajo.

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