ISLAS AZORES EN CUATRO DÍAS: EL PARAÍSO ES DE COLOR VERDE
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El paraíso es de color verde y está en medio del Océano Atlántico. Ver las Islas Azores en cuatro días es misión imposible. De las nueve que componen el archipiélago, escoge São Miguel para una primera visita. Auténtica, salvaje y pura paz. Los restaurantes fast food son apenas inexistentes. Las vacas campan a sus anchas por prados oníricos donde la escasez de hierba no es un problema. Más de 70 senderos homologados para disfrutar de la naturaleza haciendo trekking. Bosques de enebros y laurisilva en el interior. Cascadas y piscinas naturales que se esconden entre las negras rocas volcánicas. Una isla con muchos miradores, donde detenerse a admirar el paisaje y grabarlo en la retina. En muchos aspectos se me asemejaba a los lugares imprescindibles que vi en La Palma, aunque Azores es mucho más verde.

Habrás estado en alguna (o muchas) islas antes de visitar las Islas Azores en cuatro días. Te habrás bañado en la playa, habrás paseado por el paseo marítimo. Lo que probablemente no habrás visto en esas islas son fumarolas o calderas volcánicas junto a viviendas, con el permiso de las nubes que a veces tapan semejante espectáculo de la naturaleza.

Uno de los mejores lugares para dar paseos en barco con avistamiento de cetáceos. Rodeada de mar por sus cuatro costados para deleitar a los amantes de los deportes acuáticos. La práctica del golf, las rutas a caballo o en bicicleta es muy habitual (y placentera). Tu viaje a Islas Azores no te defraudará. Un coche de alquiler, tus ojos bien abiertos y muchas ganas de recorrer la preciosa isla portuguesa de São Miguel es lo único que necesitas.

Si realmente amas la naturaleza, encontrarás la belleza en todas partes” (Vincent Van Gogh).

14 LUGARES QUE VER EN ISLAS AZORES EN CUATRO DÍAS

PASEAR POR PONTA DELGADA A MEDIA TARDE

Ponta Delgada es la capital de la isla de São Miguel. Con un bonito paseo marítimo, calles adoquinadas y restaurantes de todo tipo, es un buen lugar para terminar el día. Llaman la atención las Puertas de la Ciudad de Ponta Delgada (1783), que antiguamente eran el punto de acceso a la ciudad. No puedes irte sin ver la Iglesia Matriz de São Sebastião, con características del gótico tardío, y el fuerte de São Bras, la mayor fortaleza de la isla que sirvió para defenderse de piratas y corsarios.

En tu viaje por Islas Azores en cuatro días muy probablemente te alojes en Ponta Delgada o en sus alrededores, debido a la gran oferta hotelera en esta zona. La plaza Vasco de Gama, la Praça do Municipio y el jardín de Antero de Quental son otros de los atractivos de Ponta Delgada. Imprescindible que vayas a media tarde para ver las Puertas de la Ciudad y las iglesias iluminadas.

Las Puertas de la Ciudad de Ponta Delgada, en la isla de São Miguel en Azores.
Las Puertas de la Ciudad de Ponta Delgada, en la isla de São Miguel en Azores.

 

CALDEIRA DAS SETE CIDADES

La cuenca de Sete Cidades es una de las siete Maravillas Naturales de Portugal. Estoy segura de que no te dejará indiferente la impresionante caldera volcánica y las dos lagunas bien diferenciadas por color: la laguna verde y la azul. Aunque menos espectacular, en el propio pueblo de Sete Cidades está el Plano de Agua das Sete Cidades, otro lago donde los protagonistas son los patos. Dicen que el nombre de Sete Cidades proviene de la desaparición de siete ciudades que se encontraban en este lugar antes de que la erupción de un volcán las convirtiese en cenizas.

La caldeira das Sete Cidades es probablemente de los mejores paisajes que he visto nunca.
La caldeira das Sete Cidades es probablemente de los mejores paisajes que he visto nunca.

 

Ver el lago verde (izq.) y el lago azul (dcha.) es un imprescindible en tu viaje a Islas Azores en cuatro días.
Ver el lago verde (izq.) y el lago azul (dcha.) es un imprescindible en tu viaje a Islas Azores en cuatro días.

 

VISTA DO REI

Sin duda, una de las mejores vistas en la isla de São Miguel la tendrás desde el Miradouro da Vista do Rei. Aunque el día que yo fui estaba muy nublado como puedes ver en la imagen, eso no me impidió ver la preciosa caldera volcánica. El nombre de este mirador recuerda la presencia del rey Don Carlos y de la reina Doña Amelia en 1901. Junto al mirador está el Monte Palace, un hotel en ruinas donde los más valientes (no fue mi caso) se atreven a subir a la azotea para contemplar las vistas desde las alturas.

En Islas Azores hay que tener paciencia porque las nubes son una constante durante todo el viaje.
En Islas Azores hay que tener paciencia porque las nubes son una constante durante todo el viaje.

 

MOSTEIROS

El mayor atractivo de Mosteiros son sus piscinas naturales a las que se accede pisando la lava petrificada. Es un entorno idílico donde, una vez más, se observa el pasado volcánico. Si te apetece un plan menos aventurero, siempre puedes ir a la playa de Mosteiros. Esta es otra de las paradas casi obligatorias en tu viaje por Islas Azores en cuatro días.

Mosteiros es de los lugares que más me gustó de la isla de São Miguel.
Mosteiros es de los lugares que más me gustó de la isla de São Miguel.

 

TERMAS DA FERRARIA

Rocas volcánicas y el mar de fondo son el escenario en las Termas da Ferraria. El agua está fría porque se mezcla con el que llega de las olas de mar. Para evitar problemas con la corriente, hay varias cuerdas dentro de las piscinas para agarrarse. Es impresionante ver cómo sale vapor de las rocas. Mi viaje a Islas Azores en cuatro días lo hice en invierno y aun así había bastante gente bañándose. ¿Tú lo harías?

En invierno también puedes darte un baño en las Termas de Ferraria.
En invierno también puedes darte un baño en las Termas de Ferraria.

 

LAGOA DO CANARIO

Si tu objetivo es disfrutar de tranquilidad, Lagoa do Canario es tu sitio. Se trata de una laguna completamente rodeada de un tupido bosque. Llena de musgo y vegetación. Si llueve, el terreno es un poco traicionero. Yo acabé de fango hasta los tobillos. Aun así, te recomiendo que pasees junto a la orilla y repongas energía antes de subir y encaminarte al Miradouro da Boca do Inferno.

Lagoa do Canario es el lugar perfecto para desconectar y disfrutar de tranquilidad absoluta.
Lagoa do Canario es el lugar perfecto para desconectar y disfrutar de tranquilidad absoluta.

 

MIRADOURO DA BOCA DO INFERNO

Si alguna vez has visto una foto de las Islas Azores, muy probablemente sea del Miradouro da Boca do Inferno. El primer día estaba muy nublado. Aun así, a esta maravilla de la naturaleza había que darle otra oportunidad. El segundo día nos recibió con un cielo totalmente despejado. Calderas volcánicas teñidas de verde, lagos y el mar a lo lejos que se funde con el azul del cielo. Sin ninguna duda, para mí fue el mejor mirador que vi en Islas Azores en cuatro días.

Desde el mismo parking donde se accede a Lagoa do Canario puedes ir también al Miradouro da Boca do Inferno. Una vez entras en el recinto (cruzando la carretera), si bajas a mano izquierda verás el Lagoa do Canario. Si sigues de frente y en la primera curva giras a la izquierda, verás unas escaleras que conducen a este mirador.

Sin duda, el mirador más fotografiado (y más espectacular) de Islas Azores.
Sin duda, el mirador más fotografiado (y más espectacular) de Islas Azores.

 

LAGOA DO FOGO

Lagoa do Fogo es un imprescindible en tu viaje a Islas Azores. El lago ocupa el suelo del cráter de un volcán ya extinto, que se formó tras la erupción de 1563. Para llegar a esta reserva natural, deja el coche en el parking y desciende por el sendero señalizado. Yo tardé 1 hora y 20 minutos en bajar (cuidado con el barro en invierno porque resbala), dar un paseo a orillas del lago y hacer el ascenso de la montaña a paso rápido. Ten en mente que los escalones irregulares te harán sudar cuando retomes la vuelta por el sendero cuesta arriba. Impresiona verse en medio de un entorno natural tan salvaje. De fondo, el sonido de las gaviotas, nada agresivas si viajas fuera de la época de cría (a finales de enero, en mi caso).

Lagoa do Fogo ocupa el suelo del cráter de un antiguo volcán.
Lagoa do Fogo ocupa el suelo del cráter de un antiguo volcán.

 

CALDEIRA VELHA

Caldeira Velha es una prueba más de que la actividad volcánica en la isla sigue activa. Su exuberante vegetación endémica te envuelve desde que entras en el recinto. Una fumarola borbotea a 60-100 grados con ese olor sulfuroso tan particular. Junto a ella, hay tres piscinas termales con temperaturas que oscilan entre los 36 y 39 grados. Sin duda, es de los mejores planes si quieres hacer una parada relajante en tu viaje a Islas Azores en cuatro días. Bañarse en agua caliente rodeados de vegetación tropical no se hace todos los días. Eso sí, no olvides llevar un bañador oscuro o viejo. Es probable que se te destiña con el agua ferrosa. Precio: 3€ el acceso al recinto y 8€ si quieres bañarte en las termas. Abre todos los días de la semana.

Piscina termal en Caldeira Velha donde darse un chapuzón en cualquier época del año.
Piscina termal en Caldeira Velha donde darse un chapuzón en cualquier época del año.

 

FURNAS

En mi viaje por Islas Azores en cuatro días no podría escoger un solo lugar. Pero si tuviera que elegir el más singular, sin duda sería Furnas, uno de los principales sitios geológicos del archipiélago. Aquí el día comienza a las seis de la mañana. Los lugareños se acercan a la orilla del Lago Furnas y meten en una olla todos los ingredientes para hacer cocido. Una vez colocados, entierran la olla en el suelo caliente por la lava volcánica. El cocido de Furnas (cozido das Furnas) es el plato por excelencia en Azores. Pese a que me habían dicho que tenía un sabor sulfuroso, a mí me supo delicioso. Es curioso porque es un cocido sin sopa ni garbanzos. Lleva col, chorizo, morcilla, gallina, carne de morcillo, patata y zanahoria. Se acompaña con arroz.

Junto al lago Furnas, a veces recubierto de niebla, puedes ver las fumarolas con la mezcla del olor a azufre y la ebullición de la tierra. En el propio pueblo tienes más fumarolas o caldeiras volcánicas que verás paseando entre montañas. Sigo impresionada de que estén tan cerca de las viviendas. Furnas cuenta también con varios manantiales de aguas minerales y termales.

Estas fumarolas están a escasos metros de las viviendas en Furnas. Impresionante, ¿no crees?
Estas fumarolas están a escasos metros de las viviendas en Furnas. Impresionante, ¿no crees?

 

NORDESTE

Otra zona que no puedes perderte es el Nordeste. Aquí tienes miradores cada pocos metros. Te recomiendo Miradouro da Ponta do Arnel, desde donde puedes contemplar el Faro do Arnel a la derecha. El Miradouro da vista dos Barcos te da otra visión del faro, esta vez desde el lado derecho. Esta imagen es espectacular, probablemente la más fotografiada de Nordeste. Miradouro da Ponta do Sossego es sin duda mi favorito. Parrillas de piedra donde puedes hacer una barbacoa. El jardinero (un encanto, por cierto), te proporciona la leña. Tú solo tienes que preocuparte de llevar la comida que quieras hacer a la brasa. El jardín de este mirador está muy cuidado gracias al jardinero que trabaja allí. Me parece el sitio perfecto para juntarse con familiares o amigos y pasar el día comiendo y charlando. Y cómo no, el Miradouro da Ponta da Madrugada para ver el amanecer y el Miradouro do Pôr-do-Sol.

En Nordeste hay jardines y miradores donde pasar las horas.
En Nordeste hay jardines y miradores donde pasar las horas.

 

PROVOAÇAO

Provoaçao es una pequeña villa portuguesa en la isla de San Miguel. Llegué por casualidad para tomar un café. Mi sorpresa fue cuando me encontré un zoo gratuito junto a la plaza central. Ya sabes que no soy partidaria de este tipo de recintos, ya que los animales deben estar en libertad. Pero si te gustan los zoos, allí encontrarás monos, loros, un gallo, pájaros de todo tipo y tortugas.

Mono en el zoo gratuito de Provoaçao.
Mono en el zoo gratuito de Provoaçao.

 

VILA FRANCA DO CAMPO

Vila Franca do Campo es una ciudad costera en la isla de San Miguel. Esta ciudad fue la capital de la isla hasta 1522, cuando el terremoto obligó a desplazar la capital a Ponta Delgada.

Situada a unos 30 km de la capital, actualmente es una ciudad muy tranquila. Vive de la pesca, la agricultura, la ganadería y el cultivo de piñas. ¿Sabías que uno de los platos típicos en Islas Azores es la piña con morcilla?

En Vila Franca do Campo puedes visitar la iglesia de San Miguel, el jardín Antero de Quental y la ermita de Santa Catarina. No obstante, su principal atractivo es el islote de Vila Franca do Campo. Esta Reserva Natural, a casi 1 km de la cosa, tiene una laguna redonda en su interior. En verano hay ferries que te acercan al islote. Si, igual que yo, haces el viaje en invierno, no tendrás esta opción.

El mar es el protagonista, y eso me encanta.
El mar es el protagonista en Islas Azores, y eso me encanta.

 

OTROS MIRADORES 

En tu viaje por Islas Azores en cuatro días pararás por incontables miradores. Cada vez que veía un mirador, aparcaba el coche y me asomaba a ver el paisaje. Aparte de los miradores que he mencionado antes, también puedes visitar el Miradouro do Pico do Ferro que te brinda una imagen de postal con el lago a tus pies. El Miradouro do Cerrado das Freiras es otra parada recomendable. Por último, y no menos importante, el lugar perfecto para avistar ballenas lo tienes en Miradouro do Escalvado, ¡suerte!

En el Miradouro do Escalvado puedes avistar cetáceos y... ¡el arcoíris!
En el Miradouro do Escalvado puedes avistar cetáceos y… ¡el arcoíris!