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Quiero darte la buena noticia de que viajar a Roma con bebés es posible. Nosotros lo hicimos cuando Olivia tenía 3 meses y la experiencia fue muy positiva. Tampoco quiero engañarte y decirte que es la ciudad más cómoda del planeta para viajar con bebé porque está llena de suelos empedrados, pero habiendo estado antes en Portugal, íbamos con cierta ventaja.

En nuestro viaje por Roma nos dio tiempo a conocer los imprescindibles que hacer en Roma, aunque a un ritmo mucho más lento. El slow travel está de moda y viajando con bebés lo vas a aplicar te guste o no. Nosotros antes viajábamos con la lengua fuera, pero ahora estoy cogiéndole el gustillo a pasar varias horas en un solo lugar viendo cómo Olivia reacciona ante todos los estímulos que tiene a su alrededor.

Como imagino que te asaltan miles de dudas sobre tu viaje a Roma con bebé, he querido recopilar en este artículo mi experiencia para que disfrutes al máximo de tu viaje. ¿Se puede entrar en el Vaticano con bebés? ¿Y en el Coliseo? ¿Hay parques en Roma para que mi hijo corretee a gusto? ¿Hay tronas en los restaurantes? ¿Puedo visitar Roma a pie o moriré en el intento? No cortocircuites todavía, que todo es más fácil de lo que parece. ¡Comenzamos!

En este artículo te cuento mis consejos para viajar a Roma con bebés.
En este artículo te cuento mis consejos para viajar a Roma con bebés.

 

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Roma con bebés: qué hacer antes de aterrizar

1. Comprueba que tienes la documentación necesaria para entrar en Roma. Si tu bebé tiene nacionalidad de alguno de los países de la Unión Europea, no es necesario hacerle pasaporte, ya que con el Documento Nacional de Identidad puede volar. Nosotros solemos llevar también el Libro de Familia por si acaso, aunque nunca nos lo han pedido.

2. Prepara un botiquín con los medicamentos básicos. En Roma hay farmacias para aburrir, así que si necesitas algún medicamento sin receta, podrás comprarlo allí sin problema. Aun así, nosotros solemos llevar un neceser pequeño con pomadas, probióticos, Apiretal, termómetro, etc. Esto es lo que nosotros llevamos cuando Olivia tenía 2 meses en nuestro road trip por Austria y Eslovenia, y cuando tenía 3 meses en nuestro viaje por Roma en 5 días y Florencia en 3 días.

3. Si tu bebé toma biberón, no te preocupes por la leche. Si le das el pecho, estupendo porque tendrá la leche siempre lista para tomar. En cambio, si como es nuestro caso, tu bebé toma biberón, no hace falta que lleves todo el cargamento de botes de leche de fórmula. Nosotros llevamos un bote para el viaje y cuando se nos acaba, compramos más leche en destino. A veces las venden en supermercados grandes, pero si no, siempre puedes encontrarla en alguna farmacia.

4. No llenes la maleta de “por si acasos”. Nuestro primer viaje con Olivia lo hicimos a Portugal cuando ella tenía poco más de un mes. Yo ya empezaba a ver la luz al final del túnel después del parto y nos apetecía mucho visitar un país cercano a España, donde pudiéramos viajar por pueblos a nuestro ritmo. Al ser el primer viaje, cargamos el coche como si nos fuéramos de mudanza. ¡Una y no más! El 90% de las cosas que llevamos jamás las utilizamos. Lo bueno de Roma es que como tendrás que ir en vuelo, tampoco podrás llevar tanto equipaje. Aun así, de lo que tú creas que tu bebé va a necesitar, siempre redúcelo a la mitad (y te seguirá sobrando). 😉

5. El primer vuelo con bebé es estresante. Y el segundo, y el tercero, también. Lo cierto es que en nuestro caso, Olivia durmió como un bebé en su primer vuelo a Venecia, pero apenas pegó ojo cuando volamos a Roma. Por supuesto, lloró en algún momento por los cólicos (si no llorara no sería un bebé) e hicimos todo lo posible por obviar las miradas ajenas de la gente a la que parecía que Olivia les estaba jorobando la siesta. “Señor pasajero/ señora pasajera, usted también fue un bebé. Gracias”.

6. Viaja con seguro. Yo antes viajaba siempre sin seguro porque, “total, nunca pasa nada”. Ahora no se me ocurre hacerlo así, y tú tampoco deberías planteártelo si vas a viajar a Roma con bebés. Pueden surgir mil imprevistos (llámese pandemia, huelga de controladores aéreos, que tu bebé se ponga malo/a, etc.), así que no creo que quieras arriesgarte a perder todo el dinero. Te dejo el seguro con el que yo viajo siempre. Por ser lector de La Vida son Dos Viajes tienes un 5% de descuento reservando desde aquí.

7. Escoge bien la hora del vuelo. Nosotros esta vez fuimos en el primer vuelo del día a la ida y en el de después de comer a la vuelta. Aunque Olivia tenía 3 meses y muy pocas rutinas establecidas cuando viajamos a Roma, creo que es mejor evitar los vuelos que salen muy temprano (por los madrugones) o muy tarde (para no llegar al destino cuando sea de noche). Roma es una ciudad muy segura, pero lo digo más por la incomodidad de buscar el alojamiento cuando es noche cerrada.

8. No olvides la tarjeta sanitaria europea. Si es la primera vez que vas a viajar a Roma con bebé (esto vale para cualquier destino) es fundamental sacarle la tarjeta sanitaria europea para que le puedan atender en caso de que se pusiera malo/a. Nosotros viajamos tranquilos en ese sentido, porque aparte de la tarjeta sanitaria europea, contratamos el seguro de viaje que te comentaba hace unas líneas.

9. Comprueba qué está incluido en tu equipaje de mano. Otra de mis grandes dudas antes de viajar a Roma con bebé era cuántos bultos podíamos llevar en el avión por persona, si nuestra bebé también tenía derecho a equipaje de mano o si el carrito de bebé contaba como pieza de equipaje o no. Como cada aerolínea aplica sus propias reglas, lo mejor es que consultes este artículo con las medidas y peso del equipaje de mano de las principales compañías aéreas.

Viajamos a Roma cuando Olivia tenía 3 meses y la experiencia fue maravillosa.
Viajamos a Roma cuando Olivia tenía 3 meses y la experiencia fue maravillosa.

 

 

Consejos para viajar a Roma con bebés

10. Roma es una ciudad inabarcable. Ya sabes que Roma es conocida como la Ciudad Eterna y, efectivamente, nos llevaría una eternidad conocerla bien a fondo. Si ya viajando en pareja o con amigos la ciudad no lo pone fácil por sus distancias kilométricas, viajando con bebé la cosa se complica todavía más. Roma es una ciudad para patear muchísimo, así que te recomiendo no querer verlo todo porque viajarás con mucho estrés (y probablemente no consigas visitar todo lo que te habías planteado). Aquí te dejo mis recomendaciones para conocer Roma en 3 días y Roma en 4 días.

Nosotros visitamos muchos sitios porque Olivia era muy pequeña y dormía bastante (iba en el capazo). Pero con un bebé que ande, mejor aplicar el slow travel por el bien de todos. Y si te quedas con ganas de visitar sitios de los alrededores, te cuento las mejores excursiones desde Roma. Puede que una de tus opciones sea visitar también la capital de la Toscana, así que te dejo mis consejos para viajar a Florencia con bebés y cómo ir de Roma a Florencia.

¿Quieres visitar Pompeya en un día desde Roma?

 

11. Roma tiene adoquines. Siento darte esta mala noticia, pero en Roma hay adoquines para aburrir. Nosotros ya veníamos entrenados después de visitar Oporto, Guimarães y Braga, así que Roma nos pareció una ciudad más sencilla para viajar con bebés (dentro de que tampoco lo es). La parte buena es que los adoquines son planos, por lo que el carrito de bebé no suele atascarse mucho en los huecos del suelo.

12. Combina carrito y porteo. Olivia de momento no está del todo cómoda cuando la porteamos (seguimos en la fase de adaptación), así que principalmente fuimos con carrito de bebé y fue todo un acierto. Las distancias son enormes, así que si quieres viajar a Roma con bebés, descarta la opción de porteo al 100%. A nosotros nos funcionó combinar carrito la gran parte del tiempo y porteo cuando visitábamos algún monumento, como el Coliseo de Roma, donde había demasiada gente. Nosotros viajamos con un carrito plegable súper ligero que se puede meter en el avión. De hecho, en Roma vimos a muchas parejas con este mismo carrito.

El Panteón de Agripa es uno de los sitios que se pueden visitar fácilmente con carrito de bebé.
El Panteón de Agripa es uno de los sitios que se pueden visitar fácilmente con carrito de bebé.

 

13. Reserva algunas entradas con antelación. Hay ciudades que se prestan más a la improvisación, pero creo que Roma no es una de ellas. Piensa que decenas de miles de turistas se acercan cada día a visitar el Vaticano y el Coliseo Romano, dos de los sitios más visitados, así que si no quieres tragarte colas de infarto, te recomiendo llevar los deberes hechos de casa. Aquí te cuento dónde comprar las entradas al Coliseo de Roma y cómo reservar las entradas al Vaticano y la Capilla Sixtina para que en tu escapada a Roma te despreocupes de este tema tan engorroso. Te lo digo por experiencia propia, ya que la primera vez que visité Roma esperé colas de más de 2 horas a pleno sol. Una locura.

Te recomiendo comprar las entradas al Coliseo con antelación para evitar hacer largas colas.
Te recomiendo comprar las entradas al Coliseo con antelación para evitar hacer largas colas.

 

14. En Roma se come de maravilla. Y otra cosa más: ¿a qué bebé no le gusta la pasta y la pizza? Aparte de que la gastronomía romana (e italiana en general) es una maravilla, en los restaurantes tienes la ventaja de que ofrecen menús infantiles, muchos tienen tronas (otra opción es viajar con tu trona portátil desde casa) y hay infinidad de terrazas donde tienes más espacio para dejar el carrito de bebé. A veces las trattorias son pequeñas por dentro, así que nosotros optamos por comer o cenar siempre en terraza. Si dais biberón, imaginamos que no pondrán ningún problema para calentarlo, aunque nosotros no podemos opinar sobre esto porque Olivia tomaba la leche del tiempo. Aquí te dejo mis restaurantes preferidos en Roma para que te pongas las botas.

Viajar a Roma con bebés es posible, a pesar de los adoquines.
Viajar a Roma con bebés es posible, a pesar de los adoquines.

 

15. Evita las horas de más calor. Otro consejo para viajar a Roma con bebés es evitar las horas centrales del día, especialmente en verano. La primera vez que estuve en Roma fui en julio y todavía recuerdo el calor que pasamos haciendo turismo (y esperando las colas en el Coliseo y El Vaticano, como te decía antes). Para mí la mejor época para visitar Roma es en primavera u otoño, aunque no siempre se puede elegir y hay que adaptarse.

16. Reserva con antelación tu alojamiento. Yo siempre he sido de llevar muy organizados todos mis viajes (soy un poco cuadriculada), pero reconozco que viajando con un bebé, todavía más. Nosotros nos alojamos en este hotel (sin grandes lujos) y nos gustó mucho porque está en Monti, un barrio de moda muy cerca de todos los sitios turísticos de Roma. Otra opción es buscar un apartamento en Roma para tener más libertad por si alguna comida o cena la queréis hacer allí. De hecho, aquí te cuento dónde dormir en Roma, con un apartado específico sobre alojamientos para viajar con niños.

17. Ahorra en tus entradas a los monumentos. Roma es una ciudad en la que se visitan muchos monumentos y edificios históricos por dentro. Si tienes pensado visitar la Basílica de San Pedro, la Capilla Sixtina, los Museos Vaticanos, el Coliseo, el Foro Romano, el Palatino o el Castillo de Sant’Angelo, echa un vistazo a la OMNIA Vatican & Rome Card. Incluye estas visitas (entre otras muchas), y además tienes transporte público ilimitado. Yo hice los cálculos de pagar cada entrada por separado, y comprando esta tarjeta ahorraba bastante dinero.

18. El transporte público no será tu gran aliado. Me encantaría decirte que en Roma el transporte público funciona fenomenal, pero no es así. En general, tienes que armarte de paciencia porque va todo muy lento. Y cuando por fin has cogido el autobús o metro (preferiblemente el bus), suele haber bastantes retrasos. La tarjeta OMNIA que te he comentado antes incluye transporte público ilimitado, así que puedes probar suerte. Pero, en líneas generales, tus pies y el carrito de bebé o porteo serán tus mejores medios de transporte en este viaje por Roma.

19. Viajar a Roma con bebé es sinónimo de socializar. Una de las cosas que más disfrutamos desde que nació Olivia es interactuar mucho más con la gente local. En Roma se nos acercó mucha gente a ver a la bella piccolina o bambolina. Y en el Trastevere comimos al lado de una pareja joven que estoy segura que empezaron pensando “oh, no, un bebé”, y terminaron a carcajada limpia porque Olivia no paraba de sonreírles y hacerles grititos de emoción.

Roma es una ciudad tan monumental que estoy segura de que querrás volver.
Roma es una ciudad tan monumental que estoy segura de que querrás volver.

 

20. ¿Dónde cambio el pañal a mi bebé? Las madres y los padres primerizos a veces pecamos de ponernos nerviosos ante situaciones tan cotidianas como cambiar un pañal. ¿Dónde cambio al bebé? ¿Me estará mirando mucha gente? ¿Están limpios los baños de los restaurantes en Roma? Esto ya va en gustos, pero nosotros de momento cambiamos a Olivia el pañal en el capazo y nos parece comodísimo, ya que así nos evitamos tener que entrar en algún restaurante y consumir (lo que sea) cuando realmente no nos apetece en ese momento. Si tu bebé ya viaja en silla de paseo, que es lo más habitual, cámbiale donde te sientas más cómodo/a. En un banco de la calle me parece una opción bastante higiénica y… si miran, ¡que miren! Yo llevo este cambiador portátil y estoy encantada.

Sáltate las colas de los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina

 

Algunas dudas frecuentes sobre viajar a Roma con bebés

¿Se puede entrar en el Coliseo de Roma con carrito de bebé?

¡Por supuesto! Nosotros lo hicimos. En el Coliseo hay un ascensor para subir al inicio del recorrido y la visita se hace por un camino llano, así que no tendrás problemas. A nosotros nos avisó un chico de seguridad por dónde teníamos que subir, así que no te preocupes porque cuando te vean con el carrito de bebé, te indicarán el camino.

¿Puedo visitar el Foro Romano y el Palatino con carrito de bebé?

En el Foro Romano sí se puede, aunque te aconsejo portear. Igual que ocurre en el Coliseo, hay un itinerario específico para ir con carrito de bebé o silla de ruedas. El problema en el Foro es que no podrás caminar a tu aire y tendrás que seguir el recorrido ya fijado. A mí me daba pena no poder tener libertad de movimiento en un sitio como el Foro Romano, así que plegamos el carrito y llevamos a Olivia en la mochila.

En el Palatino, en cambio, NO pudimos acceder con carrito de bebé, así que nos saltamos la visita. Ese día llevábamos ya una buena paliza caminando y después de visitar el Coliseo y el Foro Romano, nos dimos por contentos.

¿Quieres ahorrarte la enorme cola del Coliseo de Roma?

 

¿Se puede visitar el Vaticano con bebés?

Viajar a Roma con bebés y no entrar en el Vaticano tiene delito. Está claro que no es una visita que tu bebé vaya a disfrutar (al menos cuando sea muy pequeño), pero creo que tiene que haber un equilibrio para que toda la familia disfrute del viaje. Para mí no tiene sentido viajar para estar únicamente en parques o museos infantiles, ya que es importante que los bebés se vayan adaptando desde pequeños a hacer también planes de adultos. Esta es la teoría, ya sabemos que luego es complicado aplicarla a la práctica.

Dicho esto, sí se puede visitar el Vaticano con bebés, pero hay algunas restricciones que debes tener en cuenta. Para entrar en la Basílica de San Pedro te harán dejar el carrito de bebé en consigna. Una vez dentro, puedes visitar únicamente la basílica (es preciosa) o disfrutar de las vistas desde su cúpula. Eso sí, ten en cuenta que aunque hay un ascensor que te sube al primer nivel, después tendrás que subir 320 escalones a pie.

Los Museos Vaticanos, donde está la famosa Capilla Sixtina, se pueden visitar con bebé perfectamente. De hecho, hay varios recorridos alternativos con infinitamente menos gente que por el recorrido general. Lo único que tienes que tener en cuenta es que si vas con cochecito, tendrás que dejarlo en la puerta y te darán una silla ligera para hacer la visita. Nosotros porteamos a Olivia y fenomenal, aunque no sacamos partido al itinerario alternativo para bebés y personas con movilidad reducida.

¿Qué otros monumentos de Roma puedo visitar con carrito de bebé?

Otra de las grandes preguntas si vas a viajar a Roma con bebés es qué monumentos se pueden visitar en la Ciudad Eterna con carrito de bebé. Por suerte, la gran mayoría de los sitios están preparados para ir con la silla de paseo. Esto incluye la escalinata de la Plaza de España (hay ascensor), el mirador de la Piazza Venezia (también tiene ascensor), el Panteón de Agripa o el Templo de Adriano.

Los museos también se pueden visitar con carrito, a excepción de la Galería Borghese, donde tienes que dejar el carrito en consigna. En las iglesias a veces teníamos que subir el tramo de escaleras cargando con el carrito, pero muchas otras tenían rampa.

¿Qué planes se pueden hacer en Villa Borghese con bebés?

Villa Borghese es un parque muy señorial repleto de esculturas. Aquí se encuentra la famosa Galería Borghese, que es una de las galerías de arte más importantes del mundo, y la Terraza del Pincio, desde donde tienes unas vistas alucinantes de la ciudad. Nosotros subimos la cuesta a la Terraza del Pincio desde la Piazza del Popolo con el carrito a cuestas (valga la redundancia) y no nos pareció complicada.

Dependiendo de la edad que tenga tu bebé, un plan divertido es alquilar un coche a pedales o patinete para recorrer el parque. Nosotros no lo hicimos porque Olivia era muy pequeña (apenas sostenía la cabeza), pero te lo comento por si a ti te encaja. También puedes aprovechar su siesta para entrar en la Galería Borghese.

Y ¿cuál es el mejor plan en este parque? Dejar que los niños corran a gusto, que jueguen a explorar el lago artificial, que suban a los columpios y que disfruten de hacer picnic al aire libre. En realidad, estar con bebés en la naturaleza me parece un planazo (en Roma y en la Cochinchina). Y si pueden corretear sin peligro, como es el caso de Villa Borghese, mucho mejor. De hecho, en Roma hay más sitios peatonales ahora que lo pienso, como la Plaza Navona, Campo de’ Fiori o la Fontana de Trevi (aunque en esta última tendrás que atar en corto a tu hijo porque hay turistas a patadas).

¿Cómo ir del aeropuerto de Roma al centro?

Tienes varias opciones para ir en transporte público y privado, tanto desde el Aeropuerto de Roma Ciampino como desde el Aeropuerto de Roma Fiumicino. Aquí te cuento cómo ir de los aeropuertos de Roma al centro para que escojas la opción que más se adapte a ti.

Te adelanto que nosotros fuimos en autobús desde Fiumicino a Termini y la experiencia no fue muy buena. Pero no te preocupes porque te cuento muchas otras alternativas (incluido un bus de otra compañía) para que no te pase lo mismo que a nosotros.

¿Necesitas un traslado del Aeropuerto de Roma al centro?

 

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